Evalúan hacer “antidoping” en fiestas y espectáculos

La Municipalidad y el Ministerio de Seguridad pretenden dar un paso más allá con el manodurismo sobre la nocturnidad. Se quieren meter en la vida personal de quienes participen de alguna fiesta o espectáculo, al punto tal que se está tramando la realización de una suerte de “antidoping” para determinar el consumo personal de “sustancias tóxicas”.

El intendente Leandro Altolaguirre comparó la situación con la del control de alcoholemia que se les hace a los conductores, con una diferencia sustancial: está prohibido conducir bajo los efectos del alcohol, porque resulta un peligro para el propio alcoholizado y para terceros.

Pero la intención de conocer desde el Estado si una persona que asiste a un recital o a un encuentro bailable consumió una “sustancia tóxica” aparece en la frontera con la invasión de la intimidad y promete una polémica en la que incluso se debatan aspectos constitucionales.

Quizá por esa misma razón el proyecto concreto es todavía un misterio y los ahora tan cercanos Altolaguirre y Juan Carlos Tierno -ministro de Seguridad- apenas han lanzado la información en cuentagotas. Pero en conjunto, eso sí.

Durante la semana, tanto el Ministerio como el municipio difundieron alguna información sobre un encuentro de las partes, que abarcó además a los “equipos de trabajo”, según dijeron.

En ese marco fue que deslizaron la idea de buscar “la posibilidad legal” (es decir que se piensa en un proyecto concreto a elevar a la Cámara de Diputados) de “controles de sustancias tóxicas a las personas para evitar que en el interior de los eventos donde se realizan actividades de esparcimiento pueda haber riesgos”.

Altolaguirre confirmó que dialogó con el ministro para avanzar en esa nueva legislación. “Hablamos de acordar una serie de medidas que tienen que ver sobre nocturnidad, minoridad, tránsito, seguridad, ordenamiento de la ciudad. Buscando aunar esfuerzos para brindar la mayor seguridad a la población”, detalló el intendente.

“En lo que hace al marco de nocturnidad, nosotros estuvimos hablando con el ministro en que estamos buscando ‘aggiornar’ la norma local que tenemos”, dijo.

Indicó que hay “una norma que es muy exigente pero que está generando también que los jóvenes en vez de ir a los lugares en los que se tiene seguridad donde se les exige un montón de cosas van migrando hacia otras formas de socialización, de reuniones, en las cuales uno por ahí no tiene la posibilidad de acceder, o de controlar, o de garantizar la seguridad”. Así aludió a las fiestas “previas” que normalmente se hacen en domicilios particulares o salones.

Frente a esta situación, dijo el intendente, la intención es “buscar en el marco de lo que es la norma provincial tener una para todo. Es decir una ley marco, es el piso de la norma con la que se iguala la legislación y uno no puede mejorarla enriqueciendo la norma”.

Añadió sobre el tema, en declaraciones radiales, que “una de las cuestiones que contó el ministro es que están trabajando en una norma provincial para hacer controles previos a los eventos culturales y expresiones sociales, donde haya un número importante de gente para brindar a la seguridad integral de los ciudadanos”.