Anuario 2016: Aval para los “justicieros”

El mensaje del Poder Judicial sobre el debate instalado en la sociedad desde hace unos años acerca de los casos de justicia por mano propia fue claro en 2017. Los jueces terminaron con la absolución de dos casos emblemáticos en Santa Rosa. Declararon inocentes a dos comerciantes que, ante la certeza o la mera sospecha de estar en presencia de un atentado a su propiedad, mataron de un disparo en el pecho a un niño y a un joven adolescente.
En primer lugar, el 29 de octubre, el Tribunal de Impugnación Penal declaró inocente al despensero santarroseño Leonardo Toffoni por el homicidio del joven Jorge Pescara. Los jueces aceptaron una apelación de los defensores al primer fallo, del 28 de junio. La condena de tres años de primera instancia fue revocada. “No tuvo la mínima posibilidad de elección alguna entre un disparo preventivo o uno mortal”, argumentaron los jueces Pablo Balaguer y Gastón Boulenaz. “Debió tirar a una zona no letal”, opinó Filinto Rebechi, que votó en disidencia.

El despensero, el 5 de mayo del año anterior, había cruzado desde su vivienda al comercio porque escuchó ruidos y encontró allí a dos jóvenes robando: con un arma hizo que uno se tirara al piso pero el otro intentó salir y encaró al comerciante, que le disparó al pecho y lo mató. En el juicio oral habían condenado a Toffoni a tres años por homicidio simple con exceso en la legítima defensa.

En segundo lugar, el 7 de diciembre, Oscar Ichoust fue absuelto de la acusación de asesinato de Cristian Azcona por el tribunal integrado por los jueces Carlos Mattei, Daniel Sáez Zamora y Carlos Besi .“Lo más preocupante es el mensaje para la sociedad”, dijo el abogado de la madre del niño de trece años que murió de un disparo en el pecho. Los jueces consideraron que actuó en legítima defensa.

La muerte ocurrió la madrugada del 28 de noviembre de 2009 en el patio de la casa de Ichoust, en Telén y Unanue de Santa Rosa. Él declaró que disparó al aire porque sintió ruidos en el techo y estaba “cansado” de que le entraran a robar. El niño habría intentado robar una jaula para pajaritos. Ichoust había sido condenado el año anterior a dos años y seis meses, pero esa sentencia fue anulada después por el Tribunal de Impugnación Penal porque la fundamentación era incorrecta.

Ichoust tenía una casa de repuestos y también era un conocido atleta veterano, además de ser el encargado del Albergue Provincial cuando ocurrió el hecho. “La justicia no existe”, lamentó la madre de la víctima. El abogado Sebastián País Rojo apeló la decisión judicial. “No estaba en juego ni la vida ni su integridad física, apenas la tranquilidad del grupo familiar de Ichoust. Parece que en algunos casos esa tranquilidad vale una vida”, lamentó. “El mensaje es preocupante. Parece que alguien, desde adentro de su casa, con rejas, puede disparar y producir la muerte aun sin estar en riesgo su vida ni su integridad física o sin una amenaza concreta inminente”, alertó.

Policía absuelto

El mensaje de la Justicia para los policías denunciados por excesos o vejámenes fue similar al que dio para los justicieros. Al menos en el caso del policía acusado de agredir a una estudiante frente al Liceo Informático. El 22 de noviembre el TIP confirmó la absolución de Brian Eduardo Adrián Elizondo.

El oficial, de 30 años, discutió con unos jóvenes porque se habían burlado de él. En ese contexto, según la Justicia, la adolescente le propinó un golpe en el pecho a Elizondo y, luego de un forcejeo, la niña fue aprehendida y trasladada unos metros hasta la parte trasera de una camioneta. “No se evidenció un accionar desproporcionado en cuanto al uso de la fuerza al momento de reducir a la joven, quedando probado que no existieron golpes ni patadas hacia la supuesta víctima. Por el contrario, se advirtió que Elizondo la tomó de los brazos, más próximo a los hombros, y desplegó mínima fuerza para desplazarla hasta la camioneta”, justificaron los jueces.

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