Luiggi: piden que aparten a una inspectora

El pasado 14 de abril se clausuró una fiesta en una vivienda de Ingeniero Luiggi en la que había menores y bebidas alcohólicas, según la información difundida por la Policía. En aquella oportunidad, se apartó del cargo a la propietaria de la casa, una policía que desempeñaba funciones en General Pico. Ahora, familiares de los vecinos denuncian irregularidades en el procedimiento y acusan a una inspectora municipal y a la Policía de “armar” la escena. Además, contaron que los jóvenes son estigmatizados en las calles de la localidad y en el colegio, los tratan de narcos y prostitutas.

“La información esta bastante distorsionada, se usaron muchas palabras que no debían usarse y se generó una situación que está afectando a los chicos y chicas”, dijo Juliana, hermana de una de las menores que concurrió a la fiesta.

En diálogo con El Diario, la joven contó que “los chicos tenían permiso para juntarse a comer en una casa que tienen para alquilar con los hijos de la policía. Una vecina vio una publicación en Instagram y avisó a la Policía. Nosotros no nos quejamos de la fiesta, sino que la Policía y esta inspectora municipal se manejaron muy mal”.

La apuntada es Vanesa Salinas, madre preventora e inspectora de tránsito municipal de Ingeniero Luiggi. “Cuando llegaron a la fiesta, había pocos chicos, algunos ni las camperas se sacaron, y como tuvieron que buscar a la madre de los que organizaban en Pico, la mujer es policía allá, llegaron a las 2 de la mañana”, relató Juliana. Y agregó: “Sin embargo, los policías y la inspectora estaban con los chicos adentro desde la 1:30, con las luces apagadas y no los dejaban usar los celulares”.

Cuando los padres y familiares arribaron al lugar ante la infracción, “la Policía ya estaba tomando los datos a algunos de los pibes. Incluso un policía que tiene antecedentes de malos tratos le gritaba a una chica ‘vos meté el culo para adentro’, cuando la piba se movía del lugar”, contó Juliana. Los chicos y sus padres se pudieron retirar cerca de las 5 de la mañana, pero lo peor estaba por empezar.

Escena

“Al otro día nos enteramos por qué dijeron que se encontró cerveza, fernet y otras bebidas, pero no dijeron que estaban sin abrir. Además, dijeron que había droga y desparramaron los colchones en el piso cuando estaban apoyados en la pared, embarraron a los chicos como narcos y a las chicas como prostitutas, cuando el oficial que estaba a la noche nos dijo que la infracción era solo porque había bebidas”, expresó muy molesta Juliana.

Además, las actas sobre la infracción aparecieron cuatro días después de sucedido el hecho, pero casi ningún padre las firmó. “No tenemos idea por qué hicieron esto. Hay muchos rumores en el pueblo, pero lo que a nosotros nos importa es el trato a los chicos. Distorsionaron todo y ahora a los pibes les gritan narcos en la calle y en el colegio, a las pibas las tratan de prostitutas, les gritan cuánto cobran. Un desastre hicieron”, manifestó la hermana de una de las menores.

Ante esta situación, los familiares juntaron firmas y presentaron una nota en el municipio para que se aparte a la inspectora Salinas por su actuación en este caso, pero no tuvieron respuesta.
“Queremos que esa señora se disculpe por las cosas que anduvo desparramando, que algunos medios publicaron. Hay muchas quejas contra esa mujer y nadie hace nada”, concluyó la vecina luiggense.
Finalmente, se realizó una presentación ante la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia por la situación que atraviesan los menores, por lo que en los próximos días se realizaría una reunión de funcionarios con los padres.

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