Comenzó el juicio por el asalto a la familia Pepa

Durante esta semana se desarrollaron las primeras audiencias. Uno de los imputados, enojado por un problema de reparto del botín, admitió que ofició como “datero” y que el hecho fue cometido por los otros dos imputados en la causa.

General Pico (Agencia) - El despecho de un presunto ladrón es la pieza clave que comenzó a desenmarañar el robo que sufrió en octubre de 2013 la familia del por entonces jefe comunal de Intendente Alvear, Eduardo Pepa. Los tres imputados, quienes están en libertad, fueron acusados inicialmente por robo agravado y podrían recibir una pena de entre tres y diez años de prisión. Varios policías declararon que uno de ellos, por un problema de reparto del botín, les admitió que ofició como “datero” y que el hecho lo cometieron los otros dos imputados en la causa.

Los días miércoles y jueves de esta semana se celebraron las dos primeras audiencias del debate oral y público por el asalto a mano armada que sufrieron las hijas y la esposa del exintendente Eduardo Pepa, ocurrido el 15 de octubre de 2013. En esa ocasión dos personas ingresaron al lugar armadas, redujeron a las mujeres y les sustrajeron 31.000 dólares, 2.500 pesos y alhajas de oro.

Casi cuatro años y medio después del hecho se inició el juicio que tiene como imputados a Juan Manuel Torancio, Claudio García y Claudio Maldonado, quienes respectivamente son representados por el defensor oficial Alejandro Caram y los particulares Pablo Rodríguez Salto y Abel Tanus Mafud.

Para la fiscal Ana Laura Ruffini los tres imputados incurrieron en el delito de “robo agravado por el uso de armas, cuya aptitud para el disparo no se pudo acreditar”, el cual prevé una pena que va de los tres a los diez años de prisión de efectivo cumplimiento.

Aportes

Lo más importante en las primeras dos jornadas fueron los aportes que realizaron efectivos policiales respecto a la admisión que hizo uno de los imputados y que permitió establecer la línea investigativa que luego se transformó en la principal hipótesis del caso.

Por ejemplo, el comisario Carlos Dovano, jefe de la Departamental de Alvear cuando ocurrió el robo, relató que días después del hecho tuvo la oportunidad de hablar con Torancio, quien manifestó que estaba “embroncado” por una cuestión de reparto del botín y admitió que actuó como “datero” para marcar la casa de los Pepa y brindar información sobre sus movimientos. Asimismo, afirmó que fueron en realidad García y Maldonado quienes ingresaron al inmueble y asaltaron a la familia.

Similar fue el testimonio del comisario José María Giordano, quien acompañó a Dovano en el encuentro con “El Chueco”. Agregó que, como en su momento lideraba la Brigada de Investigaciones de la UR II, realizó averiguaciones con las que estableció, a través de la propietaria de un bar, que los tres acusados estuvieron en días previos reunidos en su local hablando sobre los Pepa, e inclusive averiguando para ver si conseguían contactar a alguien que conociera con mayor precisión cuestiones de horarios, entre otras cuestiones.

“Loro”

La versión de la “bronca” de Torancio, al que definieron los efectivos como un “loro”, fue convalidada también por el oficial José Aranda, quien lo detuvo días después del robo pero por otro hecho. En esa oportunidad, con colaboración de policías de Buenos Aires, lo atraparon en América luego de que le robara una camioneta a García. Tras esto, dijo que el detenido le reconoció que sustrajo el rodado porque García no le había dado su parte y volvió a repetir que fue quien “marcó” a las víctimas, mientras que los otros sospechosos fueron los autores materiales del hecho.

A lo dicho hay que agregar el informe del subcomisario Leonardo Gross, de la Brigada de Pico, quien analizó las comunicaciones de los teléfonos de los imputados. Remarcó que en forma previa y posterior al asalto hubo “mucho tráfico” de llamadas entre Maldonado y García, además de algunos contactos de este último con Torancio.

Por último, una empleada municipal y otros testigos afirmaron que en la mañana del robo vieron un automóvil Volkswagen Gol de color gris fuera de la casa de Eduardo Pepa, lo que aumenta la sospecha sobre Claudio García, ya que posee un rodado que reúne esas características.

El debate continuará hoy con la tercera audiencia, en la que se espera que se reciban los testimonios de las personas convocadas por la defensa y además se presente todo el material probatorio. No se descarta que, de demorar mucho el procedimiento, los alegatos de cierre y los pedidos de pena sean pospuestos para el próximo lunes.

Temas en esta nota: