Concejo de Pico: otra amenaza de un portazo en el bloque del PJ

La concejala justicialista Graciela Sánchez tendría serias diferencias con la presidenta del bloque oficialista. Es la tercera oportunidad en que la concejala amenaza con irse del bloque.

General Pico (Agencia) - La concejala justicialista Graciela Sánchez, quien ya amagó en un par de oportunidades de romper con los bloques que la contuvieron, habría renunciado a la bancada oficialista local. Si bien no hubo confirmación oficial, las fuentes consultadas por este medio aseguraron que ya es un hecho consumado, aunque muy pocos lo conocen en el Concejo.

Sánchez integra el bloque justicialista, luego de llegar al mismo en la línea interna que lidera Juan Carlos Tierno. Pero no es la primera vez que la edil amenaza con pegar el portazo, de hecho ya lo hizo en dos oportunidades anteriores. Fuentes confiables aseguraron ayer a El Diario que esta vez, la tercera, es la vencida. Según pudo recoger este medio, a los problemas que tiempo atrás -sin dar precisiones- planteó la concejala, el desgaste en la convivencia con sus pares habrían forzado a Sánchez la decisión de presentar la renuncia al bloque y armar otro unipersonal. En ese sentido, siempre de acuerdo a las fuentes que revelaron la situación, la mayor dificultad a la hora de desarrollar su tarea cotidiana la tendría con quien ejerce hoy la Presidencia del bloque oficialista, Rosa Cuello.

En las últimas horas los hechos se habrían precipitado y la decisión estaría tomada, aunque algunos de sus propios compañeros -según indicaron a El Diario- se enterarían de la situación a partir de esta nota.
Graciela Sánchez fue empleada por muchos años de la cooperativa local, hasta que tomó licencia para convertirse en concejala de la agrupación Comunidad Organizada, banca a la que llegó junto al fallecido Alejandro Tamagusku, ambos convocados por el referente provincial Juan Carlos Tierno y el entonces precandidato a intendente, José Edreira.

En octubre de 2014 la edil hizo trascender por terceros que rompería el bloque, pero luego vinieron las negociaciones y ambos concejales cumplieron su mandato. De hecho, en las últimas elecciones provinciales logró ingresar en la lista de justicialista que impulsó el actual gobernador Carlos Verna, como referente local de la agrupación tiernista.

A poco de convertirse en concejala justicialista, Sánchez volvió con sus amenazas de ruptura, esta vez fundadas en supuestos “incumplimientos del Ejecutivo local”. Rodeada de micrófonos, amplió que dichos “incumplimientos” fueron “compromisos con la gente que está en el grupo, que no fueron cumplimentándose”.

Al parecer y en concreto, las negociaciones entre tiernistas y vernistas locales incluyeron cargos que no llegaron para algunas personas cercanas a Sánchez. Pero a horas de haber blanqueado esa intención de romper con el bloque, rápidamente se generó una reunión plenaria de concejales justicialistas donde los teléfonos fueron protagonistas de la solución para evitar el escándalo.

Ahora, la tercera, parece ser la definitiva por los problemas de convivencia que se sumaron a las molestias que en su oportunidad planteó la concejala Graciela Sánchez.

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