Murió Tomás Carrizo

Falleció este sábado en Santa Rosa, donde permanecía internado, el ex secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados Municipales de Pico histórico militante justicialista, Tomás Carrizo. Sus restos fueron trasladados ayer por la tarde a esta ciudad y la inhumación de los mismos será hoy a las 10 de la mañana.

A los 77 años Carrizo falleció luego de pelear durante mucho tiempo con una prolongada enfermedad, que en el último tiempo lo llevó a su internación en un centro asistencial de Santa Rosa.

Histórico militante del justicialismo píquense, dirigió el SOEM durante varios años, pero fue además uno de los artífices de importantes reformas en el Estatuto Municipal, que gozan actualmente los trabajadores locales como no lo hacen la mayoría de los empleado de otros municipios en el país, condiciones que desde hace años son también motivo de preocupación para las autoridades políticas que analizan de qué manera volver a modificar para descomprimir el impacto que estos beneficios en las arcas del Municipio.

Tomás Carrizo tuvo una dilatada actuación al frente del gremio municipal piquense. Asumió la secretaría general en 2001, tras la intervención judicial que hubo en el sindicato para dilucidar los procedimientos administrativos de la agrupación entonces comandada por Esteban Carro, que condujo el SOEM desde 1996, y parte de su comisión terminó condenada por las irregularidades cometidas.
Carrizó desempeñó una gestión que encabezó varios paros a las distintas administraciones comunales y, al mismo tiempo, negoció importantes modificaciones al reglamento que regula la actividad del trabajador municipal.

Su mandato, y las internas del justicialismo local, fueron desgastando su mandato y originaron que algunos de sus propios compañeros, con su secretario adjunto Jorge Figueroa a la cabeza, se abrieran camino y decidieran disputarle el cargo en la elección desarrollada en el año 2009.

Las sospechas plantadas sobre manejos poco claros en la administración de fondos del sindicato, más las promesas de una nueva gestión que brindara mayor respaldo al trabajador municipal, terminaron inclinando la balanza hacia los opositores que le sacaron 13 votos de diferencia sobre los 233 afiliados que concurrieron a votar.

El tiempo demostró que la vida del SOEM de Pico da vueltas y termina en el mismo lugar. Lejos de las promesas de trasparencia y defensa del afiliado formuladas por Figueroa, el sindicato hoy –y desde hace casi 2 años- está intervenido, con abrumadora cantidad de deudas por manejos muy poco claros y una labor gremial que, cuando se presentaron reclamos en algunos sectores, el mismísimo secretario general (Figueroa) salía a castigar por cuanto micrófono se le cruzaba a sus propios afiliados.

Luego de jubilarse, lejos de retirarse de la actividad política y gremial, hasta sus últimos días Carrizo continuó desde una oficina del barrio San Etelvino aconsejando y gestionando para un grupo de empleados municipales que pugnan por participar de las elecciones del sindicato, que sin explicaciones lógicas aún espera su normalización.

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