Bolivia y los Balcanes, para entender las cruzadas separatistas de las derechas

Por Eduardo Luis Aguirre

La implosión de la antigua Unión Soviética, el colapso de las burocracias socialistas y la caída emblemática del Muro de Berlín aseguraron la primacía del capitalismo neoliberal en el mundo. Sus consecuencias en materia de política internacional son por todos conocidas.

Sin embargo, para poder imponerse como único relato global las derechas debieron apelar, en muchos casos, a un nuevo instrumento cultural, militar, económico y también geopolítico: la destrucción o el desmembramiento territorial de una multiplicidad de países, sin contar una gran cantidad de intentos análogos, hasta ahora fallidos.

Esto último ocurrió, hasta ahora y con matices diferenciales, en la propia URSS, en Yugoslavia y, con sus particularidades, en Ucrania. Además de estos ejemplos, existieron tentativas recientes de fragmentación territorial en Europa (Cataluña es una evidencia contemporánea, a esta hora, donde la declaración de la independencia parece inspirarse en lo que los sectores separatistas han denominado “la vía eslovena”) y en la propia América Latina, donde fuerzas oscuras se coaligaron para lograr el descuartizamiento de algunos países y sus proyectos políticos. El caso de Bolivia es, quizás, el más demostrativo en este sentido. Y adquiere especial singularidad porque vincula la existencia de fuerzas centrífugas en el altiplano con experiencias separatistas llevadas a cabo en los Balcanes, en una trama tan apasionante como silenciada. Intentemos la reconstrucción apretada de esos hechos históricos

En la década de los noventa, un militar argentino llamado Rodolfo Barrios Saavedra decidió, en plena guerra balcánica, alistarse en el ejército croata. Barrios llegó a ser brigadier de esa fuerza, adquirió la nacionalidad croata y vivió durante años en Zagreb o sus alrededores, juntamente con su familia. El episodio, sin embargo, no parece ser original ni único. Un medio de nuestro país dio cuenta en su momento de que al menos 400 militares argentinos contribuyeron al desmembramiento forzado de un país que era inaceptable para la OTAN en medio de Europa, lo que estos personajes denominan “guerra de liberación” (1). No debemos olvidar, además, que el gobierno de Menem contrabandeó 6500 toneladas de armas destinadas a favorecer a Croacia en el conflicto (época de “relaciones carnales”, cabe recordar). Volviendo al mencionado Barrios, es necesario destacar que el mismo fue objeto de una larga entrevista donde el militar dio testimonio hace algunos años de su -por lo menos- polémica posición ideológica y su curiosa postura respecto del conflicto de los Balcanes, elogios al general Ante Gotovina incluidos. Esa entrevista, vale tenerlo en cuenta, la realizaron los conductores de un programa radial de la ciudad de Rosario, denominado “Bar Croata” (2).

Estos mismos periodistas entrevistaron posteriormente a representantes de la comunidad croata de Santa Cruz de la Sierra, lugar emblemático en términos de conflictividad política en el país andino, muchas veces protagonizada por grupos separatistas de extrema derecha que sistemáticamente intentaron desestabilizar al gobierno del presidente Morales. En ese reportaje, los entrevistados llegaron a ensayar una defensa del embajador norteamericano Philippe Goldberg, que fuera expulsado de Bolivia por el gobierno de este país justamente por ser protagonista de actos separatistas y otras conductas por el estilo. Goldberg había sido, sugestivamente, embajador en los Balcanes en los momentos en los que se precipitó la fragmentación de la antigua Yugoslavia. También cuestionaron abiertamente la decisión del presidente Morales y reivindicaron a Santa Cruz como la región “que alimenta a Bolivia”.

No eran los únicos que ensayaban esas tesis. Contaban con el aval de otros influyentes referentes derechistas. Uno de ellos es Branco Marinkovic (foto), hasta hace poco tiempo, al menos, prófugo de la Justicia boliviana acusado de sedición y tentativas separatistas. Para mayores datos, Marinkovic también fue investigado por la Comisión Mixta que tiene a su cargo la pesquisa sobre nuestros conocidos papeles de Panamá, por 15 empresas off shore (3). El diario español Público, en su edición del 5 de enero de 2009, lo presentaba como un exponente “de las racistas élites cruceñas que temen perder sus privilegios”. Y agregaba en la nota titulada “El croata que declaró la guerra a Evo Morales”: “Terrateniente, banquero, industrial, político. Branco Marinkovic (1967, Santa Cruz de la Sierra, Bolivia) está presente en la vida de la región cruceña desde todos sus puntos cardinales. Su familia, de origen croata, recaló en el oriente boliviano después de la II Guerra Mundial. Hoy Branco es el rostro visible, blanco y exitoso, de la poderosa burguesía local. Reclama autonomía, pero se le acusa de secesionista, de querer balcanizar Bolivia desde su Departamento más rico. Es el croata en guerra con los indios. Es la némesis del presidente Evo Morales”.

“Pero, ¿quién es Marinkovic? Sus padres, Silvio y Radmila, huyeron de la Yugoslavia de Tito tras haber apoyado el régimen nazi en Croacia. ’Escaparon hace 50 años. Cuando yo era chico, iba a Yugoslavia y allí veía los radicalismos del régimen comunista’, recuerda Marinkovic. La mera idea del socialismo pregonado por Evo Morales se le atraganta. Admira a Estados Unidos, donde estudió ingeniería, y desprecia al presidente venezolano, Hugo Chávez” (4). Muchos lo sindican como financista de intentos separatistas impulsados por terroristas mercenarios, en una actividad conjunta que, para variar, habría enrolado también en este caso a carapintadas argentinos (5). La conexión entre Marinkovic y el controvertido croata Eduardo Rósza Flores fue establecida por Ignacio Montes de Oca en su libro “Ustachas” (5), y lo propio detalló en su oportunidad el medio ARGENPRESS. Esta hoja, cuyo director fundador es el periodista Emilio Corbière, profundizaba sobre la cuestión: “El 16 de abril de 2009, un grupo de la Unidad Táctica de Resolución de Crisis de la Policía boliviana irrumpió en el hotel Las Américas de la mencionada localidad y sorprendió a un comando paramilitar reclutado y financiado por Marinkovic y unos otros conspiradores”.

“En la operación policíaca, perecieron los mercenarios europeos Eduardo Rósza Flores (croata), Michael Dwyer (irlandés) y Árpád Magyarosi (rumano-húngaro). Los terroristas preparaban un atentado para asesinar al presidente boliviano, Evo Morales”.

“Según la investigación, Marinkovic financió a la célula terrorista integrada por Rósza Flores, Dwyer, Magyarosi así como Mario Tadic, detenido en la operación junto al húngaro Elod Tóasó. Se comprobó que Marinkovic entregó 200.000 dólares a los terroristas para la compra de armas”.

“Marinkovic también financió a los elementos secesionistas opuestos al gobierno del presidente Evo Morales que en septiembre de 2006 provocaron graves incidentes en Santa Cruz de la Sierra y otras ciudades del oriente de Bolivia”.

“De origen croata, Rósza Flores, el jefe del grupo de mercenarios financiado por Marinkovic, residió en Hungría donde se acercó a círculos ligados al partido neonazi Jobbik”.
“Por otro lado, llama la atención cómo una organización separatista liderada por Marinkovic, el grupo FULIDE, pertenece a la ’Red Liberal de América Latina’ (RELIAL), financiada y orientada por la fundación alemana Friedrich Naumann Stiftung (FNS)”.

“FULIDE tiene la característica de exhibir svásticas, el conocido símbolo nazi, en sus manifestaciones. También se sabe que el grupo terrorista de Rósza Flores ha sido asesorado por Jorge Mones Ruiz, capo de Uno América, fundación fascista asociada a la CIA” (7).

Por su parte, el reconocido corresponsal de guerra Julio César Alonso, que fuera condecorado por el ejército español por su labor profesional y humanitaria, reveló que Rósza Flores participó en varios conflictos internacionales, entre ellos, sugestivamente, la guerra de Croacia. Las declaraciones de Julio César Alonso en “Radio Patria Nueva”, Canal 7 de Bolivia (8), resultan por demás interesantes y motivan la inexcusable problematización de este tipo de estrategias que forman parte de las nuevas formas de dominación global. Y que, por supuesto, en la mayoría de los casos desconocemos olímpicamente.

(1) http://seprin.info/2014/05/29/militares-argentinos-por-el-mundo-los-heroes-no-reconocidos/
(2) http://www.goear.com/listen/db57f0e/entrevista-en-programa-radial-bar-croata-rodolfo-barrio-saavedra-brigadier-del-ejacopyrcito-croata
(3) https://www.consuladodebolivia.com.ar/2017/03/24/descubren-ultraopositor-bolivia-branko-marinkovic-15-empresas-offshore-panama/
(4) http://www.publico.es/internacional/188260/el-croata-que-declaro-la-guerra-a-evo-morales
(5) http://old.kaosenlared.net/noticia/fiscalia-boliviana-marinkovic-nayar-costas-cobijaron-grupo-rozsa
(6) http://books.google.at/books?id=FZTeAAAAQBAJ&pg=PT241&lpg=PT241&dq=Marinkovic+y+rozsa+flores&source=bl&ots=BT5ngCaoHf&sig=LvqgJznrkTqdPiOJjIWi33qMxRc&hl=es419&sa=X&ei=Z1oMVOSXHKOHjAKS74HACw&ved=0CDsQ6AEwBg#v=onepage&q=Marinkovic%20y%20rozsa%20flores&f=false
(7) http://www.argenpress.info/2010/02/denunciado-por-terrorismo-en-bolivia.html
(8) https://www.youtube.com/watch?v=9rN3VsPZRUI y también https://www.youtube.com/watch?v=kHUrp4Tvt-o

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