Multimillonaria desinversión del mejor amigo del presidente

Nicolas "Nicky" Caputo se desprendió de su constructora. El comprador es el mismo que se quedó con los parques eólicos el Grupo Macri. Todo lo que se recauda en la operación no es para reinvertir, sino que se reparten la plata entre los socios. La decisión de quien es mano derecha de Macri genera ruidos entre hipotéticos inversores.

El mejor amigo de Mauricio Macri, sorprendió este viernes al mercado al anunciar la venta de su constructora a la desarrolladora TGLT, donde pisa fuerte el empresario Darío Lizzano, el mismo que le compró los parques eólicos a Socma en un negocio muy cuestionado.

Caputo SAIC le anunció a la Comisión Nacional de Valores que la familia de "Nicky" se desprendió del 82,32% que tenía del paquete accionario, en una operación que cerró en alrededor de 109 millones de dólares.

El portal La Política On Line destaca que se trata de la segunda operación de dimensiones importantes que confirma esta semana Caputo, luego de que la empresa Central Puerto (que comparte con otros socios como Guillermo Reca) informara que iniciará una oferta pública de acciones en Wall Street con la aspiración de reunir u$s 877 millones.

El dato más importante de esa operación es que todo lo recaudado será para "cash out", es decir que no se reinvertirá sino que se repartirá entre los socios. "Es el mejor amigo del presidente, si aprovecha la emisión para hacerse de varios cientos de millones de dólares y dejar la plata afuera, la señal además de muy mala es muy clara", dijo a LPO un empresario del sector.

Si ya en el mercado generó alertas esa operación de cash out, mucho más ahora que Caputo vende su empresa insignia. La conclusión de los inversores es bastante evidente y genera ruido: el mejor amigo del Presidente está desinvirtiendo.

Lizzano es el vicepresidente del directorio de TGLT, la compañía que lidera Federico Weil y que en los últimos meses tuvo un importante crecimiento en el sector y acaba de pagar 40 millones de dólares por un terreno top en Catalinas Norte.

LPO indica que ese súbito crecimiento -que se dio después de un período de turbulencia económico de la empresa- coincidió con el ingreso de Lizzano, un empresario residente en Nueva York que también súbitamente empezó a invertir fuerte en Argentina después de la asunción de Macri.

Lo hizo a través del fondo PointState de Zach Schreiber, a quien convenció de empezar a invertir fuerte en Argentina. Se habla de inversiones por alrededor de 3.600 millones de dólares en los últimos tres años.

PointState Argentina, que lidera Lizzano, ingresó a TGLT junto a otro fondo de inversión extranjero, Bienville, en 2015. Ambos se repartieron (en partes iguales) el 27,2 por ciento del paquete accionario y quedaron en condiciones de manejar la empresa en tándem, aunque Weil es el presidente del directorio.

Desde que asumió Macri, PointState se metió como un pulpo en numerosas empresas y tiene porciones accionarias de Pampa Energía de Mindlin; en YPF; en TGS; en TGLT; en el Banco Macro; Banco Superveille y hasta se quedó con la empresa Plaza Logística que planea la construcción de una serie de parques industriales en el Conurbano y tiene excelente llegada a la gobernadora María Eugenia Vidal.

Además, el fondo que opera Lizzano es socio en Genneia de la familia Brito, que se quedó con un parque eólico que tenía en su poder Socma (tras comprarlo a la española Isolux) y por el cual hizo un fenomenal negocio que en pocos meses le generó una ganancia de 15 millones de dólares.

Ese negocio le costó a Macri una denuncia penal por las sospechas de una licitación a medida de la casi quebrada Isolux, que luego transfirió los proyectos a desconocidas firmas administradas por un contador de Socma. Este viernes Marcos Peña tuvo que dar explicaciones y aseguró que las licitaciones fueron "ejemplares y transparentes".

"Los casos puntuales que están hablando son casos donde el Estado no interviene. Había inversiones de la familia (Macri) y después las vendió. No hay ningún tipo de participación del estado, no hay perjuicio de ningún tipo y mucho menos una falta de transparencia", señaló el jefe de Gabinete.

La relación del fondo de Lizzano con Macri es tan buena que en su última visita a Nueva York, el presidente se hizo un tiempo para recibirlos en el coqueto hotel The Mark del Upper East Side donde se alojaba, para charlar con Lizzano y su jefe Schreiber, junto al ministro de Finanzas, Luis Caputo y su jefe de Gabinete, Pablo Quirno, a cargo del programa de Participación Pública Privada (PPP), la gran apuesta de Macri para financiar obras públicas con fondeo privado.

 

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