El papa Francisco llegó a Chile

El Sumo Pontífice fue recibido en el aeropuerto de Santiago por la presidente Michelle Bachelet. El próximo jueves partirá rumbo a Lima, Perú

Pasadas las 19, hora local, una hora antes de lo previsto, el avión que trasladaba al papa Francisco arribó al aeropuerto internacional de Santiago. Allí, su Santidad fue recibido por la presidente Michelle Bachelet.

La visita del Sumo Pontífice será por tres días, en los que se presentará a los fieles en las ciudades de Temuco (sur) e Iquique (norte), antes de proseguir su gira por Perú.

Además del recibimiento de Bachelet, al descender del avión Francisco recibió ramos de flores por parte de tres pequeños. Miembros de la Iglesia y otras autoridades también se hicieron presentes para darle la bienvenida.

En el Vaticano se considera que la tardanza en visitar la Argentina se debe a la tensión política en su país, que podría complicar su visita, con sectores enfrentados que quisieran explotar políticamente sus gestos y sus dichos. Y hasta no descartan la posibilidad de incidentes menores.

“A diferencia de otras naciones que el pontífice ha visitado, atravesadas por conflictos, Francisco es argentino e incluso, aunque no lo quiere, cayó en lo que los argentinos llaman ‘la grieta’, es parte del conflicto y un desdibujamiento de su viaje lo afectaría especialmente”, dijo a Clarín una fuente. No obstante, muchos argentinos están dolidos por la demora del Papa en venir al país en su condición de jefe de la Iglesia católica.

El propio vocero del Episcopado, padre Jorge Oesterheld, lo reconoció la semana pasada cuando dijo: “Es doloroso que el Papa sobrevuele su país y no venga”. Con todo, consideró que Francisco “ama mucho a su país y a los argentinos y no es que no quiera venir, sino que está esperando el momento conveniente para hacerlo”.

El pontífice sobrevoló Formosa, Chaco, Tucumán, Santiago del Estero, Córdoba, San Juan y Mendoza antes de entrar en el espacio aéreo chileno. Ya hace dos años, cuando voló de Bolivia a Paraguay, había sobrevolado Formosa, ocasión en la que también envió un telegrama, en el que expresaba su “cercanía y afecto a esta querida nación, para la que pido al señor copiosas gracias que le permitan progresar en los valores humanos y espirituales, acrecentando el compromiso por la paz y la justicia”.

Luego de aterrizar poco antes de las 20 horas en el aeropuerto de la capital chilena, donde fue recibido por la presidenta Michelle Bachellet, Francisco rezó frente a la parroquia San Luis Beltrán ante la tumba de monseñor Enrique Alvear, ex obispo de Santiago, fallecido en 1982 y conocido como el “obispo de los pobres”. Se trató de un primer gesto fuera del programa inicial que quiso mostrar una sensibilidad social, una falta que se le achaca a la actual Iglesia chilena a diferencia del perfil que tenía décadas atrás cuando fue un baluarte contra la dictadura del general Augusto Pinochet.

Luego, en papamóvil, a través

Durante el viaje desde Roma, el Sumo Pontífice habló con los 70 representantes de los medios de comunicación que se trasladaron en el mismo avión y reconoció que para él "no será un viaje difícil", pese a las recientes amenazas y ataques a iglesias en Chile.

Uno de los mensajes más fuertes que dejó el Papa en el viaje fue su miedo a una posible guerra nuclear. A los periodistas se les distribuyó una fotografía y el Sumo Pontífice explicó su significado.

"La he encontrado por caso, es el 45 y es un niño con su hermanito muerto en la espalda esperando el turno ante el crematorio en Nagasaki, después de la bomba. Me conmovió cuando la vi y solo quise escribir: "el fruto de la guerra", y pensé en imprimirla", dijo.

Su agenda oficial, en tanto, comenzará este martes, a las 8.20 de la mañana, hora local, con un encuentro con autoridades, sociedad civil y cuerpo diplomático en La Moneda.

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