El 2018 viene con mochila pesada para el campo

Algunas variables económicas inciden en el campo y los productores por ejemplo, a pesar de que subió el dólar, continúan enfrentando el atraso cambiario, lo que pega especialmente en las economías regionales.

No obstante, el tipo de cambio atrasado en la Argentina comenzó a tener una recuperación con el visto bueno del Gobierno y se estima que la divisa norteamericana seguirá en alza, a menos que el Banco Central envíe una señal de precio, como la que dio con su intervención en la corrida cambiaria previa a las PASO.

En tanto, las lluvias alivian los suelos y a los precios de soja, según los economistas de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), Sofía Corina y Franco Ramseyer.

Analizaron que las lluvias en Sudamérica desplomaron el precio de la soja en Chicago: "No es para menos considerando que el gigante brasileño se posiciona agresivamente en esta plaza: la siembra de soja está prácticamente finalizada y hay buenos augurios productivos", evaluaron.

Al cóctel bajista se suman las lluvias en Argentina que permitieron reanudar la implantación de la oleaginosa y así la semana pasada las precipitaciones en nuestro país fueron la gota que colmó el vaso para que, en Chicago, la soja se hundiera a u$s 350,5 la tonelada, 20 dólares menos que en el reciente 5 diciembre, fecha en la que marcó su pico máximo de los últimos seis meses.
El contexto viene ya cargado de abultada oferta de porotos y los pronósticos climáticos ahora beneficiosos para Sudamérica profundizan la sensación bajista.

Sin embargo, las lluvias que no fueron abundantes llegaron con su influencia al mercado local, y particularmente en el recinto de la BCR, los precios de pizarra de la soja (brindados por la Cámara Arbitral de Cereales) se mantuvieron cerca de los $4.650 la tonelada.

A partir de ahora están por definirse los valores de aquellas operaciones con precio a fijar concretadas en meses anteriores por soja.

(Especial para NA, Matilde Fierro)

Temas en esta nota: