No hay rastros del submarino desaparecido

Tras siete días sin contacto con la embarcación, preocupa la posible falta de oxígeno. El vocero de la fuerza naval, Enrique Balbi, negó que se haya detectado rastros.

En el séptimo día de búsqueda del submarino ARA San Juan, la Armada confirmó que aún no hay ningún rastro de la embarcación y descartó todas las señales que trascendieron en las últimas horas y que desplegaron las alertas en el hospital de Comodoro Rivadavia ante un inminente hallazgo.

Desde la fuerza confirmaron que no hubo ningún reporte oficial de hallazgos mediante los sonares, detectores térmicos infrarrojos y sensores de anomalías magnéticas desplegados en la zona de búsqueda. También consignaron el área donde se presume que podría estar la embarcación “ya fue explorado al cien por ciento” con aviones y que las condiciones climáticas hoy se mantienen “óptimas”, pero empeorarán a partir de mañana, algo que complicará el barrido marítimo.

Balbi confirmó que tras las señales halladas anteayer –el avistaje de unas bengalas y un supuesto “ruido” captado por un sonar- se desplegaron tres operativos de rastrillaje, con diferentes sensores rastreadores, y ninguno pudo confirmar la presencia del submarino. “Se ordenó el despliegue de tres unidades de superficie de la Armada para que hagan un patrullaje marítimo durante la noche y la madrugada, con los radares sonares de forma activa y pasiva, y descartaron que haya habido contacto sonar. Las aeronaves norteamericanas P8 Poseidón y la brasileña P3 sobrevolaron la zona y también descartaron imágenes térmicas. Un avión específico de detección de anomalías magnéticas pasó tres veces por la zona y no detectó nada”, especificó el vocero sobre el avance de la búsqueda que continúa sin novedades.

“Ni por sonar, ni por sensor térmico ni por el de anomalías magnéticas se detectó la presencia del submarino”, remarcó el vocero de la Armada y atribuyó la aparición de “múltiples indicios” a que próxmo a la zona de búsqueda hay uno de los mayores caladeros del mundo por lo que hay mucha actividad biológica y pesquera. “Hacia el este está lleno de pesqueros, cualquier avistaje puede ser de los pesqueros”, confirmó el vocero.

La zona de búsqueda del submarino va desde el último punto donde se reportó el ARA San Juan el miércoles de la semana pasada a las 7:30, a 240 kilómetros del Golfo de San Jorge, en la zona de Puerto Madryn, hasta el sur de la provincia de Buenos Aires, donde se preveía su llegada el lunes pasado al puerto de Mar del Plata. El área, que tiene más mil kilómetros de largo y 500 de ancho, se extendió un tanto hacia el este, por la deriva de la corriente.

“No hay ningún rastro del submarino. Estamos en la parte critica en cuanto al oxigeno suponiendo que hace siete días no tiene capacidad de ir a superficie para renovar el aire", remarcó el vocero de la Armada, que agregó que las condiciones climáticas mejoraron y que esperan durante esta jornada avanzar con el barrido marítimo . Las condiciones empeorarán a partir de mañana.

Balbi también afirmó que la superficie aérea ya fue “cien por ciento explorada” con las diez aeronaves que sobrevuelan la zona. El patrullaje marítimo, sin embargo, aclaró, es más difícil de calcular por las malas condiciones climáticas que redujeron la capacidad de rastreo. Según la información que brindó la Armada, la campana de rescate y el vehículo sumergible controlado en forma remota, el mini submarino de búsqueda provisto por la Marina de Estados Unidos, estaría llegando a la zona del operativo esta misma tarde. Y aún queda un mini submarino más por embarcar hacia la zona donde se concentra el rastrillaje.

“No pierdan las esperanzas”, fue el mensaje de Balbi, también submarinista, para los familiares de los 44 tripulantes que viajan a bordo del ARA San Juan y que son buscados en el marco de un procedimiento que cuenta con cooperación internacional y en el que se desplegaron 4.000 personas. “La Armada trata de trasmitir tranquilidad más allá de la preocupación que amerita la situación. Se está llevando a cabo una operación de extrema magnitud, con países extranjeros que han ofrecido ayuda para la tarea sanitaria. Estamos haciendo el mayor esfuerzo”, aseguró el uniformado.

Ayer a la noche trascendió una advertencia que alimentó por un instante la esperanza de encontrar al submarino en el séptimo día de búsqueda cuando la reserva de oxígeno está en fase crítica. “Posible submarino a media agua”, se escuchó por radio en una supuesta trasmisión que habría sido emitida por uno de los buques de rescate, aunque fue descartada por la Armada. El audio, que daba a conocer la señal registrada por un sonar, se viralizó rápidamente en las redes sociales ya que fue trasmitido por una señal de radio abierta.

Marina estadounidense

La marina de Estados Unidos entregó el primer dato fuerte en el desesperado operativo de búsqueda del submarino ARA San Juan que involucra a siete naciones, que están rastrillando el Atlántico Sur. Se detectó un objeto a 70 metros de profundidad a unos 380 kilómetros de Península de Valdez, frente a la zona de Punta Delgada, y de inmediato envió un minisubmarino para analizar la zona.

La marina norteamericana detectó una mancha calórica con la tecnología de uno de sus aviones que cuentan con tecnología de rastrillaje de última generación. Lo hizo gracias a la tecnología antisubmarina del Boeing P-8 Poseidon, conocido como Multimission Maritime Aircraft o MMA, un avión militar desarrollado para guerra antisubmarina.

La señal, sin embargo, no sería suficiente para determinar si el objeto detectado es, en efecto, el submarino desaparecido o los restos de algún naufragio ocurrido en la zona.

Cerca de la medianoche, una flota encabezada por la corbeta Drummond se dirigía al lugar para tratar de verificar si esa señal corresponde al submarino buscado desde la semana pasada, después que el miércoles perdiera todo tipo comunicación con las bases terrestres.

Otras versiones mencionaban que en realidad el submarino estaba flotando sobre la superficie y hablaban de la detección de una señal, aunque pasada la medianoche ningún vocero oficial quiso confirmaron la información o dar precisiones. Como sea está confirmado que una flota encabezada por la corbeta Drummond se dirigía a toda velocidad al lugar como se ve en distintas imágenes satelitales, informó el sitio La Política On Line.

Mientras tanto, la búsqueda ingresó en una etapa crítica. El vocero de la Armada, Enrique Balbi, admitió: "Nos preocupa que no lo podamos detectar y la situación en cuanto al oxígeno. No descartamos ninguna hipótesis", reconoció.

La renovación del oxígeno es la principal preocupación de las autoridades que encabezan la búsqueda. En condiciones habituales, el submarino puede permanecer debajo del agua al menos unos 90 días, pero en el escenario más pesimista, es decir, "con el buque en inmersión a media agua y sin poder salir a superficie ni navegar", como la definió Balbi, la autonomía sería de 7 días. "Ese valor no es estricto, sino de acuerdo a las circunstancias –aclaró el vocero–, pero estamos en el sexto día en cuanto a oxígeno y es preocupante".

Se sumó al operativo de búsqueda el barco Skandi Patagonia, un buque noruego de gran porte que transporta las campanas de salvamento que se pueden adosar al submarino y tienen capacidad para rescatar de a seis personas. Esta tecnología permite realizar operaciones de rescate hasta 260 metros.

Los efectivos del Comando de Rescate Submarino (URC) de Estados Unidos, desplegaron la última tecnología que tiene ese país para detectar al ARA San Juan, en un operativo que incluyó el traslado desde Hawaii de toneladas de equipo en el mega avión Galaxy C5, que se integró en un operativo de rescate coordinado en el puerto de Comodoro Rivadavia.

Estados Unidos envió desde su base de San Diego, California, en el Galaxy C-5 y el Globemaster III, los minisubmarinos operados de manera remota Remotely Operated Vehicle (ROV), así como dos modelos de cámaras de rescate, que son las que descenderías desde el Skandi Patagonia.

Los sistemas de rescate se llaman Submarine Rescue Chamber (SRC) y Pressurized Rescue Module (PRM). El primero de ellos se diseñó en la Segunda Guerra Mundial y continúa usándose en nuestros días y es el que permite rescatar de a seis personas. El segundo permite rescatar hasta 16 personas.

 

Temas en esta nota: