Macri, en el homenaje a las víctimas argentinas en Nueva York: "Esto nos tiene que unir más"

El Presidente participó de un acto realizado en el lugar de la tragedia

"Te amamos, tus chicas de toda la vida", podía leerse en finas letras blancas, escritas en la piedra que rodea a la ciclovía a la altura de West y Vestry, frente al río Hudson.

En ese lugar, donde anteayer los familiares de Alejandro Pagnucco escribieron su despedida, el presidente Mauricio Macri dejó un ramo de rosas blancas en señal de homenaje a los cinco rosarinos que murieron el martes como consecuencia del ataque terrorista en Nueva York .

"Los argentinos hacemos un culto de la amistad, y ellos estaban estaban acá, festejando 30 años de amistad, y sus familias han quedado destruidas (.) pero esto nos tiene que unir más, y resaltar nuestro compromiso por la paz", dijo el Presidente, en un discurso de menos de tres minutos, acompañado por su esposa Juliana Awada y la delegación con la que llegó por la mañana desde Buenos Aires para su gira de tres días en busca de inversiones.

"Lo que quiere esta gente es que entremos en pánico, nos paralicemos, pero le vamos a demostrar desde el amor y el hacer que hay otra forma de encarar la vida", dijo el Presidente. En el "corralito" otorgado a la delegación argentina lo escuchaban dos amigos cercanos, el asesor presidencial José Torello (compañero del colegio Cardenal Newman), junto a su esposa Mercedes Moring, y el empresario Alejandro Macfarlane.

El Presidente habló después del alcalde de New York, Bill De Blasio, para quien "este no fue un ataque a individuos, ni a New York, sino a toda la humanidad". El alcalde, que mañana afrontará comicios que pueden reelegirlo en el cargo, recordó que "6 de los 9 muertos el martes eran visitantes, y cinco de ellos argentinos", en recuerdo a Hernán Mendoza, Diego Angelini, Alejandro Pagnucco, Ariel Erlij y Hernán Ferruchi, los cinco amigos que murieron cuando el terrorista los embistió con su camioneta en ese mismo lugar. Alguien recordó, entre los presentes, que cuatro argentinos murieron en el ataque a las Torres Gemelas, que devastó a esta ciudad el 11 de septiembre de 2001. Uno menos que el terrible saldo del ataque del martes pasado.

Ni bien llegó a New York, a las 7 de la mañana, Macri se conectó con la tragedia. Su primera actividad fue ir hospital Presbyterian, dónde está internado Martín Marro, uno de los argentinos sobrevivientes del ataque. Lo hizo junto al gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz, que llegó la mañana de ayer para colaborar y supervisar en el trámite de traslado de los cuerpos al país.

Ya en el acto, al Presidente se lo vio emocionado . Junto a su esposa, besaron y abrazaron a familiares de Marro y Guillermo Banchini, otro de los ex estudiantes de la escuela politécnica de Rosario que llegaron a esta ciudad para festejar su trigésimo aniversario de egresados. A la primera dama, incluso, se le escaparon algunas lágrimas.

El acto terminó, y el Presidente partió a cumplir con su agenda de hoy: un almuerzo con CEOs de empresas, y reuniones con Andrew Liveris (Dow), Elaine Feeney (Amazon) y más inversores por la tarde.

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