El ministro Garavano sigue defendiendo a Gendarmería

“Que no haya lesiones desmiente muchos testimonios y abre otras hipótesis”, declaró este sábado el ministro de Justicia, Germán Garavano.

Garavano dejó pasar apenas unas pocas horas de la declaración que hizo anoche el juez Gustavo Lleral para precisar que en la autopsia no se detectaron golpes en el cadáver de Santiago.

El ministro de Justicia se tomó de esa declaración del magistrado para empezar a armar el escenario con el cual el Gobierno intentará deslindar la responsabilidad del Estado en la muerte del joven y por la demora en encontrar de más de dos meses, durante los cuales se instalaron sospechas sobre el mismo Maldonado y su familia, y también sobre la comunidad mapuche.

"Anoche la conclusión del juez y de todos los peritos que participaron de todas las partes fue respecto de la ausencia de lesiones en el cuerpo de Santiago, así que sobre esa línea veremos cómo evolucionan los estudios pero eso ya marca y despeja mucha de las cosas que se dijeron a lo largo de estos 80 días. Y pone en crisis muchos testimonios que hubo de golpes y lesiones", aseguró el funcionario, en apoyo de la versión oficial que desliga a Gendarmería de lo ocurrido en el desalojo del 1º de agosto, cuando desapareció Maldonado.

En línea con la descalificación de lo declarado por los mapuches, el funcionario destacó que la zona donde apareció el cadáver es controlada de manera “férrea” por “un sector violento” que no permitió el acceso. Y calificó como “traumática” la experiencia del secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj, cuando quiso acercarse a la zona y no lo dejaron pasar. Avruj fue recibido a piedrazos el martes a la tarde en Cushamen cuando llegó desde Buenos Aires tras conocerse la noticia del hallazgo del cuerpo. Ese mismo día, Verónica Heredia, abogada de la familia Maldonado, remarcó que la presencia del funcionario en el lugar fue "una provocación".

Garavano recalcó en declaraciones a Radio Mitre que la posición del Gobierno es “de mucha prudencia y mucho respeto a la familia”, y aseguró que tanto él, como el Presidente y la ministra Patricia Bullrich siguen “el caso con atención”.

Con todo, estimó que “hay que esperar los estudios complementarios y no hacer especulaciones adicionales”, aunque se encargó de remarcar que la muerte por ahogo en el río “es una de las probables causas”, si bien “puede haber otras”. En ese sentido señaló respecto de los análisis que “lo que se puede saber es el cuándo y cuánto tiempo, más o menos no con exactitud, cuánto tiempo estuvo ese cuerpo en el agua”, y alertó que “es a veces difícil después de tanto tiempo lograr precisiones".

Además, reivindicó la comunicación presidencial con la familia tras confirmarse la identidad del cuerpo porque “era lo que correspondía hacer”. Sergio Maldonado, hermano del joven muerto, se mostró muy crítico por el hecho de que Mauricio Macri hubiera hablado con su madre, algo que Garavano difundió anoche. “No puedo creer que utilicen esto políticamente”, fue la reacción de Maldonado. Hoy, el ministro manifestó que “entiende” el enojo “en un momento tan doloroso”, y consideró que “nunca fue nuestra intención discutir con la familia”.

Garavano aprovechó para descalificar la convocatoria de hoy a Plaza de Mayo a las 14, a la que tildó de “inoportuna”, y aseguró que hay “voces que ponen en peligro el estado de derecho”, en alusión a los grupos de izquierda que marcharán. "Mañana hay elecciones y creo que los argentinos tienen que ir a votar más que nunca. Por eso cualquier manifestación en un día previo no parece ser lo ideal", afirmó en ese sentido.