Efectos del temporal

Por Mariano Fava (*)

Luego de poco más de dos semanas con tiempo nublado y lloviznas, finalmente salió el sol retomándose de este modo las labores de cosecha gruesa. Lamentablemente, los peores temores de técnicos y productores se hicieron realidad, pues los potreros de soja que se estaban trillando con muy buena calidad (en aquellos lotes que se habían protegido de manera adecuada contra plagas como chinches e isocas), ahora se están recolectando manchadas y con cierto grado de deterioro. Seguramente esto representará un castigo económico para el productor pampeano. Adicionalmente por el retraso en recolectar el poroto de soja producto de la lluvia, se está produciendo en los campos el fenómeno de dehiscencia (o apertura) de chauchas, lo que genera pérdidas de grano de precosecha que ronda el cinco por ciento. Con lo expuesto, vemos que se están apilando variables de quebranto para el productor, como lo son la semilla que no puede ser levantada de los campos producto de que cae al suelo al abrirse la chaucha, y por el otro lado (la más importante en magnitud) un deterioro de la calidad comercial que afecta el valor de la mercadería para fábrica o exportación.

La buena noticia para la agricultura es que en gran parte del territorio provincial se han recargado los perfiles edáficos, llegando a un contenido de humedad que podríamos calificar como bueno, sentando las bases para un zafra de trigo que se espera que sea récord tanto en el país como en la provincia, con un fuerte repunte sobre todo de la cebada cervecera, ya sea con destino a malta o forraje. Tal es la avidez por sembrar cebada que se complica conseguir semilla para sembrarla. En el caso de trigo, el fantasma de la roya amarilla hace que la mayoría de técnicos estén buscando variedades con buen comportamiento a este patógeno, de las cuales no hay gran número de ellas para elegir, hecho que provoca una ajustada disponibilidad de simiente con estas características.

En cuanto a la trilla de maíz, la misma se ve totalmente detenida y el justificativo es sencillo. Con el problema antes comentado de la apertura de chauchas de soja y la reconocida resistencia de la gramínea (maíz), a las pérdidas por demora en la cosecha, hace que “todo el mundo” se concentre en trillar la oleaginosa (soja), dejando el maíz para más adelante. Esto ha provocado que hoy sea complicado conseguir grano de maíz para consumo. Para la zafra del año entrante se espera también una siembra récord de este cultivo, producto del buen precio disponible y el alto potencial de rendimiento que manifiesta, con una elevada seguridad de producción si se adoptan siembras tardías y ralas, de materiales prolíficos resistentes a herbicidas y lepidópteros.

En resumen, el clima sigue inestable y planteándole desafíos a los productores pampeanos. Afortunadamente salió el sol, lo que ha generado una intensa actividad para recolectar los cultivos. Si bien los pronósticos son de 15 días de buen tiempo, se espera durante ese lapso algunos días con lloviznas que detendrán nuevamente la cosecha. Esperemos que ello no se produzca y se pueda levantar al menos toda la soja antes de que regresen las precipitaciones. Finalmente vale aclarar que en una semana más ya estamos en ventana de siembra de los trigos de ciclo largo, pero aún no ha helado. Con lo cual parecería recomendable demorar un poco las labores de implantación de los mismos hasta que se produzcan una o dos heladas seguidas que permitan un mejor arraigue de los cultivos. Los buenos precios de los cereales y la coyuntura hídrica favorable motivan la aplicación de altos paquetes tecnológicos, que redundarán en mejoras sustanciales de la producción tanto en rendimiento como en calidad.

Ingeniero Agrónomo
(MP: 607 CIALP)
Posgrado en Agronegocios y Alimentos
@MARIANOFAVALP

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