Preocupación por la falta de planificación del "by pass"

Los arquitectos santarroseños plantearon inquietudes por la obra pública que llamó a licitación el gobierno nacional. La experta Celina Caporossi alertó sobre las consecuencias negativas de "una obra suelta", diseñada sin escuchar las voces locales.

El pasado 30 de enero el Gobierno Nacional publicó el llamado a licitación de la obra del "by pass" a Santa Rosa, que remplazará a la actual circunvalación. Los arquitectos locales hicieron actividades durante dos jornadas con expertos para debatir el tema. Hay preocupación por la falta de planificación e incidencia del nivel local en las decisiones del diseño de la obra.

“Parece injustificada una obra de semejante infraestructura solo para solucionar un problema de seguridad vial”, afirmó la experta en planificación Celina Caporossi, consultada sobre el “by pass” vial proyectado para Santa Rosa. La arquitecta de la Universidad Nacional de Córdoba fue una de las invitadas a una jornada en el Concejo Deliberante, realizada el lunes a la tarde, para debatir sobre la obra. También participó ayer de un taller en el Colegio de Arquitectos, entidad organizadora de la actividad.

“Es mucha obra para un problema como la inseguridad vial. Si el nivel local es muy pasivo, es difícil que se pueda generar una obra virtuosa”, alertó la especialista, que puso en foco la necesidad de planificación para que la obra pública implique una mejora en la calidad de vida de la población.

El by pass que Vialidad Nacional proyectó como anillo de la capital pampeana, a varios kilómetros alejado de la actual Circunvalación, es cuestionado por sectores empresariales, comerciantes y hoteleros, por los eventuales perjuicios económicos que acarrearía su construcción.

Tres preocupaciones

Caporossi admitió que “es muy difícil decir si es buena o mala, porque ante una obra de escala, hay como un respeto, no siempre se pueden hacer en el país”. De todos modos reconoció al estudiar el proyecto “que toda obra vial tiene que estar pensada como un sistema para que tenga calidad urbana”.

En ese sentido, consideró que es “preocupante” que la obra no contemple una planificación de la articulación con los egresos a la ciudad, a la circunvalación actual, ni siquiera a los corredores viales de las avenidas Luro y Uruguay.

En segundo término, planteó como otro eje preocupante que la ciudad creció sin planificación luego de la construcción de la actual circunvalación, y que la situación podría repetirse en la nueva variante. “La tercera preocupación es que debería valorizarse más lo que ya tiene la ciudad, potenciar los espacios públicos, las áreas ferroviarias que no se terminan de definir, para mejorar la calidad de vida”, indicó.

Obras sueltas

“Es muy importante poder pensar esta obra dentro de un plan de ordenamiento mayor que está necesitando la ciudad. No se puede ver suelta una obra de tal infraestructura”, alertó Caporossi.

- ¿Estas tres líneas de preocupación no fueron tenidas en cuenta en el proyecto? -consultó El Diario.
- Aparentemente... no podría confirmarlo. Por lo que pudimos ver y se hace en otros puntos del país, hay una sobrevaloración de las infraestructuras viales. Pareciera que van a resolver los problemas que tenemos. Pero no es así. Un ejemplo, con la Circunvalación hicieron una autovía y eso hoy es malísimo porque generó un problema de inseguridad vial porque es una barrera. La ciudad creció sin planificación, hoy no debería ser una autovía. Se tendría que haber pensado en convertirla en una avenida urbana, con menos impacto. Son interrogantes.

- ¿Hay posibilidades de modificar la obra a esta altura, ya abierta la licitación?
- No sé cuáles habrán sido los niveles de participación con Vialidad de los niveles municipal y provincial. No es de este gobierno, históricamente las obras públicas que vienen de Nación están fuera de un plan de ciudad. Y no terminan siendo buenas. Lo mejor sería el empoderamiento local. Tener un plan de ordenamiento.
Agenda local

- ¿Se corre peligro de aceptar la obra pública como venga o, si no, perder la inversión? -le consultó El Diario.
- Es lo que sucede históricamente, no en Santa Rosa, en todo el país. Siempre. El problema es de los gobiernos de turno.
Es un problema estructural que tenemos. Antes de que sucedan los problemas, se puede tener una mirada de planificación. Es adelantarse al futuro.
Tendría que estar la posibilidad de dialogar con los otros niveles, más fuertes. Lo digo por experiencia, también hay que romper un mito, porque a veces sucede que los mismos técnicos de Nación o de Provincia no tienen interlocutor. No saben qué quieren los niveles locales. Terminan tomando decisiones, entonces, alguien que está fuera de cualquier lógica territorial. No siempre se trata de maldad política.
Si no tenés un plan, cuando viene alguien de afuera, y vos no sabés cuáles son tus prioridades, tampoco la obra va a solucionar los problemas por más que llegue.
Si se derivan recursos de Vialidad Nacional y Santa Rosa ya tiene una agenda, se pueden transferir. Por ejemplo, si tuvieran más identificado la forma de solucionar el problema de transporte entre Santa Rosa y Toay, por ahí se podrían buscar los recursos para hacerlo.
Si el nivel local es pasivo, es muy difícil que se puedan generar obras virtuosas. El conocimiento está en lo local.

- ¿Cual sería su recomendación ante la coyuntura de la licitación del by pass?
- Hay que pensar en términos de sistema en beneficio de la ciudad. Si se va a hacer una enorme infraestructura para resolver un problema de inseguridad vial, parece injustificado. No alcanza. Es como mucha obra para un problema tan pequeño. Hay que evaluar qué se gana y qué se pierde en visión de sistema. La recomendación de fondo es la necesidad de avanzar en un plan de ordenamiento territorial. Algo que ya inició el municipio. Es una necesidad, ayudaría a la futura obra pública.

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