Proponen hacer un "mapeo" de las tradiciones

Un grupo de legisladores nacionales impulsa una ley de resguardo de las actividades tradicionales. Quieren un relevamiento, difusión y promoción.

El diputado nacional, Daniel Kroneberger (UCR-La Pampa) junto a otros legisladores, presentó un proyecto de ley que tiene por finalidad relevar, preservar, promover y difundir las expresiones de la cultura tradicional e identitaria, manifestados en los usos y costumbres y en las tradiciones constitutivas de la “identidad nacional” de la Nación Argentina, en su diversidad regional y local, según explicó.

“Se entiende por tradición al conjunto de bienes culturales que se transmite de generación en generación en una determinada comunidad. Son aquellas manifestaciones culturales, artísticas y los usos y costumbres valiosos de mantener para que sean aprendidos por las nuevas generaciones como parte esencial del legado cultural de la Nación”, explicó.

La Autoridad de aplicación de la ley sería el Ministerio de Cultura de la Nación u organismo que en el futuro lo reemplace. Tendría facultades para planificar y ejecutar políticas activas destinadas a desarrollar la tutela y difusión pública de las actividades culturales, artísticas y los usos y costumbres constitutivos de la tradición.

“Es importante destacar que muchas veces la tradición se asocia a una visión conservadora, ya que implica mantener intactos ciertos valores a lo largo del tiempo. Los sociólogos advierten, sin embargo, que la tradición debe ser capaz de renovarse y actualizarse para mantener su valor en el tiempo. En otras palabras, quiero decir que una tradición puede adquirir nuevas expresiones sin perder su esencia. Con el objeto de afianzar el concepto de Nación y de nuestra identidad cultural, la idea del presente proyecto no es venerar las cenizas del pasado, sino transmitir el fuego vivo de nuestra identidad nacional”, fundamentó el legislador pampeano.

Según Kroneberger, “los fenómenos de interacción cultural con otros países, principalmente con los más poderosos, hacen posible que los pueblos, por infiltración de otros elementos y otras costumbres, lleguen a cambiar en cuerpo y alma, que degeneren, poco a poco e insensiblemente, hasta adquirir una fisonomía espiritual extraña por completo a la de sus orígenes”, agregó.

En ese sentido, mencionó que “eso ocurre cuando los pueblos nuevos olvidan su tradición, cuando se avergüenzan de ella. Una tradición, por humilde que sea en sus diversas manifestaciones exteriores, nunca es inferior a otra, tienen la misma jerarquía, el mismo valor, pese a sus diferencias aparentes; cada una constituye una etapa en la formación social respectiva y es indivisible de ésta. De ahí que los pueblos, todos los pueblos del mundo, cultiven y tutelen su tradición, que es cultivar y defender la propia personalidad, la esencia que ha de distinguir a cada uno de todos los demás”.

Por esa razón, propusieron un relevamiento de las tradiciones regionales y locales. También se propone la organización de calendarios y circuitos para la promoción de las actividades constitutivas de la tradición, procurando que esto a la vez fortalezca al turismo en las diferentes épocas del año, en las distintas regiones del país.

En el registro podrían presentarse proyectos no comerciales que tengan por finalidad la promoción, preservación, relevamiento y difusión de nuestras tradiciones. “Nuestro país se hizo a caballo y a pie, y al tener tan vasto territorio con diversidad cultural regional y local, tan emblemáticos de la tradición argentina son los gauchos rioplatenses, como los del centro, los cuyanos, patagónicos, noroésticos, chaqueños y litoraleños con sus particularidades en todas sus expresiones”, destacó.

“Las tradiciones de la Argentina se expresan en las artesanías, las faenas, los juegos, la música, las danzas, la narrativa, la lírica, las fiestas, las ferias, los mercados, las celebraciones, los festivales, encuentros y todo tipo de actividades muchas de las cuales, si bien no son de práctica espontánea, están inspiradas en las más genuinas tradiciones de las diversas regiones del país”, detalló.

“Las domas, yerras y otras faenas típicas de las llanuras pampeanas y patagónicas, como también de otras regiones en las que suelen tener denominaciones locales son una de las manifestaciones donde más viva se mantiene nuestra identidad cultural”, concluyó.

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