Admiten que faltan refacciones en el hogar de mujeres

La directora de Políticas de Género, Carina Verdasco, reconoció que los departamentos necesitan arreglos y hace dos años que los gestionan, sin respuestas.

La directora de Políticas de Género, Carina Verdasco, reconoció que desde hace dos años realizan gestiones para refaccionar los departamentos del Hogar de Medio Camino María Magdalena, que están destinados a albergar a víctimas de violencia de género que corren riesgo de vida. La funcionaria informó que en diciembre había tres mujeres con hijos en el lugar. Y, ante la denuncia de falta de atención médica de una de ellas, aseguró que hay “acuerdos informales” con Salud Pública que funcionan con “normalidad”.

Por otra parte, Verdasco detalló que el equipo de abordaje de las situaciones de violencia atendió a más de 700 mujeres y más de 200 hombres por año en el período 2016-2017. La funcionaria municipal respondió el último 5 de diciembre un pedido de informes del Concejo Deliberante. En noviembre último, una concejala del PJ, Cristina Lezcano, había impulsado esa solicitud, ante la preocupación por el supuesto abandono de las instalaciones de ese hogar.

Necesidad de refacción

Verdasco aseveró que desde su área se planifica y ejecuta “un abordaje integral de mujeres en situaciones de violencia”, con una intervención que comprende contención, asesoramiento y acompañamiento a las mujeres víctimas de violencia.

En ese sentido, informó que “desde enero del año 2016 se están realizando las gestiones necesarias y pertinentes para la refacción y refuncionamiento del hogar para el alojamiento de mujeres en situación de violencia de género con riesgo de vida”. Ante la preocupación de los ediles sobre el estado general de los departamentos, Verdasco informó que solicitó “la intervención al órgano correspondiente para efectuar una valoración calificada con personal especializado para esas tareas”. Adjuntó la nota de solicitud.

Doce alojadas en dos años

Además, la funcionaria detalló que en el período 2016-17 estuvieron alojadas 12 mujeres con sus niñas y niños por situaciones de violencia de género, de las cuales permanecían a principios de diciembre tres que “han resuelto su situación de violencia, pero no así su situación laboral y habitacional ya que carecen de redes familiares y comunitarias que operen como agentes de contención y acompañamiento”.

“Una de las situaciones actualmente ha logrado su empoderamiento y su reinserción laboral y se encuentra próxima a egresar del hogar voluntariamente siendo acompañada por esta dirección”, añadió.

Con Salud, “acuerdos informales”

El pedido de informes se había originado en manifestaciones de una de las mujeres en un medio de prensa. La concejala Lezcano mencionó en la fundamentación que la víctima denunció "obstáculos en el acceso a la alimentación, a los servicios de salud, y a la atención del equipo interdisciplinario municipal".

Sobre ese caso puntual, Verdasco respondió que “se la ha acompañado para que tenga asegurado su derecho a la salud, gestionando y articulando con salud pública, turnos y el respectivo traslado a los distintos centros que ha requerido, Centro de Salud del Barrio Matadero para abordaje psicológico, Centro de Rehabilitación, turnos programados en el hospital Molas, Clínica de Ojos, consultorio de Paniego”.

La funcionaria acompañó una copia del protocolo vigente para el ingreso al hogar, en referencia a situaciones de violencia, en las cuales se identifique riesgo de vida. En el hogar cumplen funciones cuatro operadores, que realizan una cobertura permanente y con horarios rotativos, con formación en derechos humanos y perspectiva de género, según informó.

En cuanto a los accesos a los servicios de salud, indicó que la dirección “ha realizado acuerdos informales” con el sistema público, con el objeto de dar respuesta a los requerimientos de las mujers que residen en el hogar. “A la fecha se ha desarrollado normalmente”, aseguró.

Cantidad de casos

Por otra parte, Verdasco indicó que el abordaje a mujeres víctimas de violencia, a demanda de cada situación en particular, se realiza con un equipo interdisciplinario conformado por cinco trabajadoras sociales, cuatro sicólogas, una operadora en psicología social y una administrativa formada en género.

Se hace una primera entrevista de admisión, para planificar los lineamientos de acción y los recursos necesarios con el objetivo de generar la restitución de derechos, asesoramiento, orientación y contención, trabajo psicoterapéutico y gestión de recursos materiales.

En ese sentido, precisó que durante 2016 se abordaron 736 mujeres (660 a partir de oficios judiciales y 76 por presentación espontánea) y 281 hombres (253 oficios y 28 espontáneos).

En 2017, de enero a noviembre, se abordó a 757 mujeres (708 y 49) y 243 varones (219 y 24).

Temas en esta nota: