El gobierno se queja del “uso político” de los incendios

 

El subsecretario de Ambiente de la provincia, Fabián Titarelli, aseveró que “hay una utilización política” de los incendios rurales en la provincia. Según el funcionario, hay una movida que usa esa situación como una “herramienta” para cargar “responsabilidades en el gobierno, o aprovechar a algunas personas en responsabilidad del gobierno por fenómenos que son inmanejables y que trascienden totalmente las fronteras de La Pampa”.

En lo que va de la temporada ya se quemaron en la provincia cerca de 700 mil hectáreas. La situación despierta críticas. Desde el gobierno nacional y el PRO se agitaron cuestionamientos por algunas inacciones de los últimos años. Días atrás, se informó oficialmente sobre al menos un par de casos en que hubo testigos de incendios intencionales.

En ese contexto, en la última semana se sumó un caso puntual que produjo más indignación: un incendio que se reactivó en la misma zona en la que el ministro de Seguridad Juan Carlos Tierno descuidó las picadas de su campo.

TITARELLI FABIAN

Pero Titarelli pareció de alguna manera respaldarlo, o tirarle un salvavidas. Dijo: “La gente muchas veces se desespera diciendo que no había picadas o las tenía sucias, sin mantenimiento. La persona que piensa que las picadas en la provincia de La Pampa, son para atajar los fuegos, evidentemente no conocen nuestro sistema. El fin de la picada es que puedan entrar las cuadrillas a generar contrafuegos para parar el fuego con fuego, no para pararlos en sí, ese no es el objeto”, señaló.

Al analizar la situación de los incendios rurales, remarcó: “no quiero decir que no sea grave, pero tampoco tiene la magnitud o es el desastre ecológico que algunas personas pretenden pintar. El fuego tiene muchísimas utilizaciones, siempre los ecólogos decimos que es mejor tomarlo de aliado para rejuvenecer o restaurar ecosistemas y no dejarlo que entre en las condiciones que entró ahora”.

Lihué Calel

Titarelli recorrió el Parque Nacional Lihué Calel con el objetivo de evaluar el paso del fuego por el lugar. “El Parque contaba con todos los protocolos listos para hacer una quema prescripta cuando comenzara el otoño, por fuera de la época peligrosa, lamentablemente el fuego entro cuando él quiso”.

Dijo: “Notamos una reactivación en el sistema, los guanacos volviendo a las áreas quemadas. El gran problema que tenía el Parque era que se estaba cerrando y la vegetación estaba formando esos densos fachinales que se suelen formar en la Provincia por algún tipo de manejo. No encontramos fauna muerta como consecuencia del fuego, pero seguramente hubo algún individuo pero a una escala ecosistema y regional, que resulta beneficioso el paso del fuego para la mayoría de las especies”, comentó.

Impacto ecológico

El subsecretario analizó el impacto ecológico que está viviendo la provincia con la propagación de esos fuegos rurales.

“El fuego ha coevolucionado con las plantas, desde la aparición misma de estas, de hecho las plantas aportan dos de los tres elementos necesarios para que haya fuego; oxígeno y combustible. El tercer elemento necesario que es una fuente de calor, se ha producido en la historia evolutiva de la tierra por los rayos, por erupciones volcánicas o por las chispas que pueden generar la caída de un meteorito sobre la tierra. El fuego es un elemento tan natural como cualquier otro dentro de nuestro planeta”, señaló.

En relación a los sistemas creados por el hombre para evitar la propagación del fuego en ámbitos naturales, Titarelli sostuvo: “tratar de excluirlo de alguna manera ha tenido, en los diferentes ecosistemas del mundo, muchos problemas. En los grandes parque nacionales de Estados Unidos, lo que se llamó el efecto “Bambi”, la gran influencia que tuvo esa película sobre la sociedad, hizo que las acciones de manejo, sobre la primera mitad del Siglo XX, fueran tratar de excluir activamente los fuegos dentro de los Parques Nacionales y eso trajo grandes problemas de salubridad de los ecosistemas”, manifestó.

El subsecretario detalló los diversos tipos de terrenos donde se hace más o menos propicio el efecto del fuego. “Hay ecosistemas que están más emparentados o familiarizados que otros con el fuego. Si lo llevamos a una escala provincial, nuestros sistemas se han modelado con viento y fuego, si vemos que gran parte de nuestra provincia, pertenece a la región fitogeográfica del monte occidental, y una particularidad que tienen, es que son muchas especies de plantas que tiene un rebrote rápido, o una respuesta rápida a eventos de fuego”.

“Por supuesto -aclaró- que la acción y presión que genera el hombre en los ecosistemas ha cambiado mucho estos regímenes de fuegos naturales y en muchas ocasiones lo ha exacerbado o minimizado, dependiendo de la actividad”, sostuvo.

El ecosistema pampeano

En relación a las características del ecosistema pampeano, Titarelli manifestó, “los que hemos trabajando activamente en zona rural de La Pampa, sabemos que bajo determinadas condiciones como las que tenemos en este momento, saliendo de una estación primaveral bastante húmeda con un invierno suave, y entramos en un verano complicado, sabemos que, la acumulación de combustible más las condiciones que se están dando en este momento de viento, elevadas temperaturas, poca humedad ambiente y la permanencia en el tiempo de estas condiciones son un caldo complicado y dadas todas estas, es muy probable que La Pampa arda”, sostuvo.

“Hay momentos en que los fuegos son inmanejables o inevitables, por decirlo de alguna manera, y estamos viviendo en una época que reúne todas las características y además, hoy están ampliadas, y superan totalmente los límites de nuestra provincia, Mendoza, Córdoba, San Luis y Buenos Aires tiene actividad, en mayor o menor medida”, manifestó el funcionario.

“Muchas veces -insistió- tratamos que lo haga, en la Reserva Provincial Parque Luro, estuvimos hasta hace pocos meses atrás, haciendo quemas prescriptas en los pastizales y estuvimos intentando hacer estas prácticas en las zonas boscosas y no lo pudimos lograr. No es fácil prender en la ausencia de combustible fino, que es el pasto o vegetación que le permite correr al fuego, en las condiciones que tenemos hoy, se prende cualquier cosa porque son condiciones muy particulares”, remarcó.

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