Prisión en suspenso por violencia de género

El juez de Control Nicolás Casagrande Lorences condenó a Lucas Ángel Orlando Di Caro como autor penalmente responsable de los delitos de lesiones leves calificadas por la relación de pareja preexistente y amenazas simples, concursando ambos en forma real, a seis meses de prisión en suspenso, valorados en el marco de la ley 26.485 de Protección Integral de la Mujer.

El fallo fue dictado a partir de la presentación de un juicio abreviado firmado por el fiscal Marcos Sacco, la defensora oficial Mariel Annecchini y el propio imputado, un empleado de 22 años que admitió ser el autor de los hechos.

Con las pruebas reunidas durante la investigación fiscal preparatoria, el magistrado dio por probado que el 20 de noviembre pasado, a la noche, en momentos en que Di Caro se encontraba en la vivienda de su expareja, se generó una discusión entre ellos y el acusado comenzó a darle golpes de puño “en todo el cuerpo” a la víctima, provocando que se cayera y pegara la cabeza contra el piso.

Seguidamente, la mujer pudo salir de la casa y solicitó ayuda a personal policial que realizaba una recorrida por la zona, que procedió a aprehender a Di Caro. Regresó luego de unos instantes al lugar del hecho y le envió un mensaje vía WhatsApp a su expareja, diciéndole que iba a prenderle fuego y que sería el último día de su vida.

La víctima, al ser notificada del abreviado, dio su consentimiento, aunque solicitó que se le imponga a su agresor una medida de restricción para que no siga incurriendo “en actos de molestias o perturbación”.
Para llegar a la condena, se tuvieron en cuenta la denuncia de la damnificada, una fotografía del mensaje amenazante e informes de Sanidad Policial, del médico forense y de la Oficina de Atención a la Víctima y el Testigo.

“Más allá del reconocimiento realizado por el imputado, al suscribir el acuerdo de juicio abreviado, lo cierto es que las evidencias reunidas permiten concluir que Di Caro golpeó y causó lesiones a la víctima según constancias de Sanidad Policial y el médico forense, que requirieron un tiempo de curación menor a los 30 días, y que además luego de ello realizó amenazas, lo que se pudo determinarse a través de la captura de pantalla del mensaje enviado telefónicamente”, indicó Casagrande Lorences en la sentencia.

Al imputado se le fijaron las siguientes reglas de conducta por el término de dos años, bajo apercibimiento de revocarle la condicionalidad de la pena: fijar residencia, someterse al control de la Unidad de Abordaje, Supervisión y Orientación de Personas en Conflicto con la Ley Penal deberá concurrir allí del 1 al 10 de cada mes y abstenerse de ejercer todo acto de perturbación o intimidación que, directa o indirectamente, afecte a la víctima.

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