Un padrastro a la cárcel por abuso

El acusado huyó de la provincia y lo declararon en rebeldía. Luego fue atrapado en Río Negro. Al final hubo un arreglo en juicio abreviado, con aval de la madre de la víctima (la denuncia no la hizo ella, sino una docente). Además, lo acusan por otro abuso, en perjuicio de un nene de 10 años.

Por intermedio del procedimiento de juicio abreviado, el juez de control, Carlos Matías Chapalcaz condenó a un padrastro a tres años de prisión de cumplimiento efectivo. Lo encontró autor del delito de abuso sexual simple de una chica de 9 años de edad, calificado por la situación de convivencia preexistente con ella. La víctima fue la hija de su expareja.

Además, fue formalizado por otro abuso sexual, en este caso de un chico de 10 años. El acusado se había fugado, fue declarado en rebeldía y aprehendido en Río Negro.

Con las pruebas reunidas en la investigación fiscal preparatoria, se demostró que en julio de 2014, durante las vacaciones de invierno, mientras el imputado convivía con el grupo familiar conformado por su entonces pareja y los tres hijos de ella, aprovechó una oportunidad en que la mujer no se encontraba en la vivienda, para efectuarle tocamientos a la nena de nueve años y pedirle que no le contara nada a nadie.

La solución alternativa al conflicto fue acordada entre el fiscal Andrés Eduardo Torino, el defensor oficial Juan José Hermúa y el acusado, un lavacoches de 28 años que reconoció la autoría del hecho. La damnificada, a través de su mamá, no se opuso al abreviado.

Para dictar el fallo, Chapalcaz tuvo en cuenta la denuncia radicada por una docente el 1 de agosto de 2014 en el Área de Género –dependiente de la Unidad Funcional de Género, Niñez y Adolescencia–, los relatos de la víctima y su hermana ante la denunciante y la directora de la escuela a la que concurrían, entrevistas en Cámara Gesell e informes psicológicos y de la Dirección de Prevención y Asistencia de la Violencia Familiar respecto de la situación de las menores, entre otras pruebas.

Había huido

La tramitación del expediente se demoró en el tiempo porque el acusado huyó de la provincia. En agosto de 2014, tras la denuncia, estuvo detenido preventivamente y luego se dispuso su libertad a cambio de que fijara domicilio y por 90 días no mantuviera contacto con su expareja ni con sus dos hijas, ni se acercara a menos de 200 metros del domicilio de ellas.

Casi un año después se lo declaró en rebeldía y se ordenó su captura porque, a pesar de varias citaciones no concurrió a la Ciudad Judicial y, cuando la policía fue a buscarlo al domicilio que había fijado para trasladarlo por la fuerza pública, constató que se había ausentado sin informárselo ni al juzgado ni a la fiscalía intervinientes. El pasado 14 de septiembre fue aprehendido en Río Negro y trasladado a La Pampa.

Originalmente el imputado había sido formalizado por un delito más grave (abuso sexual con acceso carnal agravado por la situación de convivencia preexistente).

No es todo: la semana pasada –luego que las partes acordaran el abreviado– se lo formalizó por abuso sexual simple agravado por la convivencia en perjuicio del hijo de 10 años de su expareja. Actualmente permanece detenido en la alcaidía de Santa Rosa.

Una vez que la sentencia quede firme deberá ser comunicada al Registro de Procedimiento y Notificación de antecedentes de condenados por delitos contra la integridad sexual.

Finalmente el juez resolvió que se consulte a la víctima si desea ser informada acerca de los planteos en los que se pueda decidir la incorporación del condenado a salidas transitorias, régimen de semilibertad, libertad condicional, prisión domiciliaria, prisión discontinua o semidetención, libertad asistida o régimen preparatorio para su liberación.

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