Pidieron 5 años y 6 meses de prisión para Romero Oneto

El exfiscal de Investigaciones Administrativas de la Provincia, acusado por grabar imágenes de menores con fines sexuales. La sentencia se leerá el próximo 14 de noviembre, a las 12:30 horas.

El fiscal Andrés Torino, con la adhesión de las querellas, pidió una condena de 5 años y 6 meses de prisión para el exfiscal de Investigaciones Administrativas de la Provincia Enrique Romero Oneto.

La acusación que pesa sobre el exfuncionario es grave. La carátula de la causa es “Romero Oneto, sobre producción de imágenes que involucren a menores de 18 años de edad con representación de sus partes genitales con fines predominantemente sexuales en siete oportunidades”.

Las víctimas son una hija del exfuncionario y las amigas, a partir de la denuncia de la exesposa Laura Fiorini. El juicio se inició el viernes pasado en el Centro Judicial Santa Rosa y finalizó con la lectura de los alegatos.

El tribunal de audiencia está integrado por los jueces Daniel Sáez Zamora, Carlos Besi y Alejandra Ongaro. A Romero Oneto lo asistió la defensora oficial Paula Arrigone, quien -de acuerdo a lo que pudo saber El Diario- intentó un nuevo planteo de nulidad por la obtención de los videos y pidió la absolución de su detenido por “conducta atípica”. Además, dijo que en el caso de que se lo condene, sea con una pena en suspenso.

Los abogados querellantes Esteban Torroba (quien asistió a Fiorini), Marcelo Piazza y Boris Vlasich (quienes asistieron a la mamá de otra de las víctimas) adhirieron al pedido de condena que hizo el fiscal Torino.

“La pena que se le pidió es de cumplimiento efectivo... lo que pasa es que Romero Oneto tiene más de 70 años y estaría en condiciones de pedir la prisión domiciliaria. Además, estaría bastante desmejorado desde el punto de vista de la salud”, dijo una fuente judicial que habló con este diario.

“Reloj espía”

Romero Oneto llegó a juicio con una grave acusación: filmar a un grupo de amigas menores de una de sus hijas mientras se cambiaban de ropa o hacían sus necesidades en un baño lindero a la pileta de su casa.

Lo hacía, según la acusación, a través de un “reloj espía” que estaba en un mueble del baño. Es un despertador digital en cuyo interior había una cámara filmadora.

Los registros de las imágenes se tomaron -consigna la causa- en el transcurso del verano 2016-2017, cuando la hija iba a la casa del exfiscal junto a un grupo de amigas para disfrutar de la pileta, para cumplir con el régimen de visitas establecido tras la separación matrimonial.

El escándalo saltó a la luz cuando el mismo grupo de chicas se quedó a dormir durante un fin de semana. Allí, en la computadora personal de Romero Oneto, hallaron una “ventana abierta” con imágenes del baño a la que concurrían.

“Lo que hizo una de ellas fue colgarse un celular en el pecho, ir hasta el baño y sin que la tomara la cámara arrojó una toalla arriba del reloj espía... Inmediatamente comprobaron que la imagen de la computadora quedó oscura”, graficó una fuente cercana al caso.

Después de la comprobación, las chicas ingresaron a la PC en cuestión y encontraron que en una de las carpetas había registros de filmaciones de ellas desnudas. Después le contaron todo a la exmujer de Romero Oneto, quien fue luego la que lo denunció formalmente ante la Justicia.

En los allanamientos posteriores que realizó la Policía, al exfiscal le secuestraron la computadora, dos celulares y una cámara de fotos. “Tenía pornografía de todo tipo... Pero bueno, eso no es imputable como delito en nuestro país. Sí está claro que da una pauta sobre su tendencia al consumo de este tipo de cosas”, destacó la misma fuente.

Romero Oneto fue designado fiscal de Investigaciones Administrativas en 2004. Pero en 2007 tuvo que renunciar porque ya estaba en marcha un juicio político que terminaría con su destitución por una denuncia penal del juez Carlos Jorge por el cobro de coimas en la obra del acueducto del río Colorado. Romero Oneto cobró 59 cheques extendidos por el ingeniero Carlos Opezzo, a quien debía controlar.

Romero Oneto junto a Carlos Opezzo fueron condenados a tres años de prisión el 3 de septiembre de 2014 por las coimas cobradas durante la construcción del acueducto del río Colorado. Sin embargo, en noviembre de 2015 los exfuncionarios fueron sobreseídos por el Tribunal de Impugnación Penal porque se determinó que la causa había prescripto. De esa manera no fueron a la cárcel, ya que esperaban en libertad que la condena quedara firme.

Temas en esta nota: