Mensajes 25-10-2017

Taxis imprudentes

“Este mensaje es para quien le quepa el sayo... acá en la provincia y en la ciudad de Santa Rosa, por lo menos. Quería decirles que a los señores que manejan los taxis también les cabe la obligación de cumplir con las reglas de tránsito. Los taxis andan a velocidades indebidas; realmente causan miedo, pavor, porque andan por las calles del microcentro con música estridente y a todo volumen y ponen en peligro la vida humana. Que alguien haga algo porque vale más una vida humana que perder cuatro pesos. Muchísimas gracias a El Diario”.

Vialidad Provincial

“Este mensaje es para las autoridades de Vialidad Provincial. ¿Quién controla las unidades de repartición de la zona Centro? Entre las calles Pasteur y Chile hay una unidad que todos los días llega y es guardada en un garaje. Al parecer, sacan el auto para ir a fichar y vuelven en sus autos particulares. La verdad que es una vergüenza cómo usan las unidades de la repartición y del Gobierno para hacer lo que ellos quieren. Es una vergüenza. ¿Por qué no hacen bien las cosas en Vialidad Provincial?”.

Buena atención

“Debido a mi dolor de espalda, el doctor del PAMI me solicitó una resonancia por imágenes en la calle Formosa. Al entrar, me asombro el lugar por su calidez y buen gusto. Encontrar algo así en esta ciudad es un gran aliento. Para mí, tenemos que felicitar a los que han trabajado para esto. También destaco la buena atención de su personal. ¡Adelante! ¡Esto vale la pena!”.

Desde Winifreda

“Llamo para quejarme del estado en el que está la localidad de Winifreda. El acceso está todo lleno de yuyos, de troncos sobre la ruta. Es un peligro que va a generar accidentes. Y a su vez, a los altos de Winifreda, un barrio nuevo que han loteado, lo están usando de basurero. Tiene todas las calles llenas de escombros. La verdad, el retroceso que ha tenido el pueblo en los últimos dos años, es inmenso. Muchas gracias”.

Quejas por la plaza

“Yo quería preguntar qué está pasando en la plaza San Martín. Señores, a la tardecita es imposible pasar por ahí. Bicicletas, patinetas, chicos jugando al fútbol. Si sigue así la plaza San Martín, en cualquier momento van a hacer una laguna y van a poner parrillas. Es una vergüenza. Yo soy nativo de Santa Rosa y nunca vi una cosa igual. Antes no se podía pasar caminando con una bicicleta por la vereda. Ahora andan todos a cualquier hora, juegan al fútbol, se sientan a tomar mate, como si fuera tierra de nadie. Por favor, señores, presten atención. La plaza pública era el orgullo de Santa Rosa. Muchas gracias a El Diario por darme esta oportunidad”.

Maltrato laboral I

“Yo quiero hablar de maltrato laboral. Ahora que el PJ ganó en la provincia, quiero y exijo que dejen de jorobar con la gente que tienen adscripta en diferentes lugares. No lo digo solamente por mí, sino también por muchísima gente que está sufriendo en lugares donde la maltratan, la aíslan. Todos saben del problema que estamos sufriendo. Yo soy una persona educada, siempre lo fui. Mi papá fue policía, suboficial mayor de la Policía. Respetable persona. Yo no me merezco lo que me esta pasando. Tengo problemas de salud, no estoy bien. Quiero terminar bien, en un lugar donde se me considere como persona, donde pueda estar con horas extras, como corresponde. Estoy pagando deudas costosísimas de banco. ¡Ya no puedo más! Le pido al señor gobernador, que sabe perfectamente quién soy yo, que me dé una mano, que me ayude. Es solamente lo que quiero. A mí y a las personas que están pasando por lo mismo en diferentes lugares. Yo hablo por mí, porque soy una persona educada. Y los que me conocen saben perfectamente quién soy. Quiero que me dejen en paz. Basta de maltrato laboral. Yo no me lo merezco”.

Maltrato laboral II

“Me declaro totalmente a favor del comentario del profesor de la Universidad Nacional de La Pampa que realizó en la Línea Abierta hace unos días, en el cual habló del maltrato y acoso laboral por parte de un no docente con alta categoría de la Facultad de Ciencias Económicas y Jurídicas de la UNLPam. Este hombre se encuentra apañado por las autoridades de la Universidad, ya que ante una situación de maltrato y acoso laboral a dos compañeras se resolvió que las situaciones que se describían en el expediente eran propias y habituales de un ambiente laboral que se propiciaba la confianza. Constantemente persigue y maltrata al personal femenino de la Facultad con la excusa de que por el cargo que posee todo debe ser consultado, controlado y visto por él. Estoy cansado de ver compañeras llorando en los baños, con dolor de panza y estrés. Ante esta situación, el señor decano de la Facultad solo promete cambios de las situaciones de conflicto en el ámbito que ‘gestiona’, sin embargo siempre hace caso omiso a toda situación que se plantea, se escuda con las decisiones que toman desde Rectorado y no es capaz de poner lo que tiene que poner para resolver los problemas. Es la reencarnación propia de Santo Pilato. Por lo tanto, decimos: basta al maltrato laboral que ejerce hacia las mujeres de la Facultad. Y solicito a nuestro gremio, APULP, que trate de hacer que este tipo de temas se hagan públicos y nos proteja”.

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