Cataluña: cerró la votación tras la violencia y hay más de 750 heridos

BARCELONA.- Los colegios electorales del referéndum independentista celebrado hoy en Cataluña cerraron tras haber estado 11 horas abiertos, tras una jornada de mucha tensión por el intento de asedio de la policía a los votantes independentistas, que consiguieron celebrar la consulta prohibida por la Justicia.

Centenares de personas concentradas en los colegios gritaron "hemos votado" cuando se cerraron las urnas. El gobierno catalán admitió que "no se ha podido votar con normalidad" ya que se tuvieron que cerrar 319 colegios de un total de 2.315 preparados para el referéndum por la acción de la policía.

Según el Sistema de Emergencias Médicas de la Generalitat (SEM), la represión de hoy dejó 761 heridos y contusionados de diversa consideración. Además, aclaró que hay dos personas en estado más grave: un hombre herido en un ojo con una pelota de goma disparada por antidisturbios y otro que sufrió un infarto en el desalojo de un centro de votación.

El presidente español, Mariano Rajoy, habló tras el cierre de la votación y dijo que no se realizó el referendo independentista de Cataluña, además de destacar la cantidad de gente que no se acercó a votar, en medio de un clima de mucha tensión y violencia. "El referéndum no ha existido. Se ha evitado con el fundamento de la ley, con el respaldo de los demócratas, la actuación de los tribunales y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado", indicó.

El presidente dijo que este lunes va a convocar a un diálogo con todas las fuerzas políticas. "Solicitaré mi comparecencia en el Congreso de los Diputados", agregó.

Cómo fue la votación

A primera hora de la mañana el gobierno de Carles Puigdemont anunció que estaría permitido votar en cualquier colegio electoral, como forma de eludir el operativo policial para desalojar los centros electorales. El propio presidente regional emitió su sufragio en un pueblo distinto al que se lo esperaba: la Guardia Civil irrumpió por la fuerza en el colegio donde estaba registrado.

Las condiciones son precarias: por orden judicial se bloqueó Internet en todos los edificios asignados a la elección, se impide el acceso al censo y no hay manera de saber si el ciudadano que llega a la mesa votó ya en otro lado.

 

En un clima de gran tensión, la Policía Nacional española utilizó este domingo la fuerza contra los votantes para abrirse paso en diferentes centros de votación de Cataluña, donde comenzaron a retirarse las urnas, una medida que bloqueó parcialmente el referéndum de secesión unilateral, ya que en varios puntos los catalanes están votando con "normalidad".

La Guardia Civil española aseguró que logró neutralizar parcialmente la aplicación del "censo universal" electrónico que anunció el gobierno catalán poco antes de que comience la votación, para permitir que se pueda ejercer el derecho a voto en cualquier centro de votación. Para ello restringieron el uso de Internet a través de las operadoras.

La Guardia Civil, acatando un fallo del Tribunal Supremo español, empezó en la mañana del domingo a decomisar las urnas donde serían depositado los votos de la consulta independentista

cataluñaLos cuerpos de seguridad del Estado español actuaron para impedir el referendo de autodeterminación en Cataluña ante la inacción de la policía regional en asegurar el cumplimiento de la prohibición judicial, justificó este domingo el delegado del gobierno Enric Millo.

"La Policía Nacional y la Guardia Civil tienen que actuar", dijo en una comparecencia en Barcelona, lamentando que los Mossos d'Esquadra, la policía regional dependiente del gobierno independentista catalán, "se haya impuesto la línea política por encima de la línea profesional".

Este cuerpo policial tenía que desalojar antes de las 6:00 de la mañana los más de 2.300 espacios designados como punto de votación en este referendo, convocado por el presidente regional Carles Puigdemont desoyendo la prohibición del Tribunal Constitucional.

En decenas de escuelas la policía antidisturbios ingresó, en algunos casos derribando puertas, saltando cercas o apartando a la fuerza a manifestantes que impedían la entrada, y decomisó las urnas donde serían depositado los votos.
Como estrategia para impedir el curso normal de las votaciones, la policía española cortó la conexión a internet en las distintas sedes electorales. Por su parte, los activistas y manifestantes pro independencia le piden a los colaboradores que lleven sus teléfonos móviles y cargadores para poder mantener la coordinación con la organización del referéndum.

Por otra parte, se denunciaron casos de abusos de fuerza por parte de la Guardia Civil contra algunos votantes. Hasta el momento se reportan dos heridos.

Además, la policía antidisturbios rodeó y entró por la fuerza en el colegio electoral de la ciudad catalana de Girona donde debía votar este domingo el presidente independentista regional, Carles Puigdemont, en el referéndum de autodeterminación prohibido por la justicia Madrid.

"Nos vemos obligados a hacer eso que no queríamos hacer, más aún después de la declaración del gobierno de esta mañana en la que queda más claro que todo es un engaño, todo es una farsa", añadió Millo, afirmando que el "Estado de derecho ha desmontado el referendo ilegal".

Como consecuencia de la actuación represiva de la policía, decenas de personas resultaron heridas leves en los forcejeos, por golpes de porras y, en algunos casos, por bala de goma, como ocurrió en una corrida de la policía en su avance hacia un centro de votación en el barrio barcelonés del Example, según pudo constatar Télam.

Las cargas policiales se produjeron en distintos puntos de Barcelona y en otras ciudades de Cataluña, entre ellas Girona, donde votó el presidente catalán Carles Puigdemont.