“De aquí soy”

El músico y compositor se presentará el viernes en “El Desvelo” de General Pico y el sábado, en La Usina de Santa Rosa, junto a “Vero y los jornaleros”.

Como una “huella de ida y vuelta” entre La Pampa y México, Delfor Sombra siempre está volviendo.

“Siento la alegría de volver a mi casa. No importa si es después de diez años o después de un mes. Siempre es lindo volver. Y encontrarse con los amigos, el abrazo, la sonrisa, el mate, que es tan necesario. Esas cosas que a uno le dicen: ‘De aquí soy’”, expresó el músico, en la primera presentación de “El país de los sueños”, su último material discográfico, en la Casa de La Pampa en Buenos Aires, con un auditorio colmado de espectadores/as.

Siempre en búsqueda de “nuevos sonidos”, aún sea resignificando viejos poemas o historias escritas por plumas pampeanas o introduciendo instrumentos que “los chicos que hoy graban” no suelen usar, Sombra -dice- asume riesgos: “Este afán de buscar no parecerse a nadie a veces puede ser peligroso porque uno puede terminar no pareciéndose a sí mismo. Pero es cierto que siempre estoy en busca de nuevos sonidos; trato de vestir las canciones”, confiesa. Y grafica: “Yo pienso que las canciones se deben vestir como una niña de 15, cuando la presentan ¿no? Y cuando más linda la pongás, más linda se ve por ahí y, al tener buena recepción, es probable de que sea más escuchada, más vista; y tal vez, si la suerte la acompaña, ser cantada. En definitiva, ese es el signo de la canción, ¿no? Ser cantada, ser escuchada, viajar. Como dijo un viejo sabio: una golondrina sin pasaporte, de territorio en territorio. De eso se trata”.

Nuevo material

“El país de los sueños” es el último material del músico y compositor pampeano radicado en México, “en el que canta al hombre y sus circunstancias”, acompañado de instrumentos y de voces destacadas como la cantante venezolana Cecilia Todd o el pianista argentino Popi Spatocco.

“Para este disco busqué una estética diferente, con instrumentos que, por ahí, no es que no sean afines, como el acordeón que se toca mucho en La Pampa, pero que en los discos de los chicos que hoy graban lo que se llama la música moderna es difícil de ver”, contó el músico, al tiempo que adelantó que se trata de un disco en el que se escucharán “diferentes voces y colores”.

“Tengo una invitada especial que es Cecilia Todd, una extraordinaria cantante venezolana a quien conozco hace 45 años. Ella interpretará una canción cuyo texto me parece glorioso y que fue escrito por Edgar Morisoli. En él Edgar habla de un poeta venezolano de los años 50’: Alí Lameda. Se trata de una historia curiosa y dolorosa, que únicamente a Morisoli, que es tan buceador, se le ocurre encontrar. Resulta que este hombre, que vivió muchos años exiliado en Europa y terminó su vida preso en Corea del Norte, durante una visita de su novia o mujer en la cárcel, le dicta en vivo cien sonetos, de memoria, porque no tenía con qué escribirlos. Esos sonetos terminaron formando el libro “El viajero enlutado”. A mí la historia me gustó como tal y Morisoli escribió unas coplas que a mí me fascinaron. Entonces le di un color venezolano porque me salió así y dije: mejor que lo cante la venezolana Cecilia Todd, que es la que lo sabe”, detalló.

“El país...” está compuesto por viejas composiciones como “Ofelia del Oeste” (creada en 1972) o “Los Dos”, de Edgar Morisoli, o “Francisco”, de Roberto Ramonda, junto a “Murmullo de alas”, “Árbol de la esperanza”, “Náufragos del desierto”, “El aprendiz de poeta”, “Lejana” o “De coplas viene la mano”, donde Sombra incorpora otras voces como las de Carlos “Tatita” Herrera, E. A. Agüero o Adriana Maggio.

Exilio

Radicado en México desde hace más de 40 años, Sombra reflexionó sobre su exilio.

“Habría que hacer un ‘racconto’ para atrás y decir que los que nos hicieron mal aquella vez, y no precisamente a los Sombra y a los Mendiola, que es ‘la negrita’, sino a mucha gente que seguimos fuera del país lo hicieron largo. Llegó un momento en que, los que no nos podíamos venir, los hijos se fueron arraigando y de ahí son. Sí tienen el hilito de sangre bastante arraigado y vienen, se enamoran de Argentina, pero vuelven allá porque allá viven, de allá son, allá trabajan, allá estudian. Y ya vinieron los nietos, que no tienen ni la más remota idea de esta tierra. Entonces, ahí los doloridos somos los padres, nosotros, ‘la negra’ y yo, que nos duele terriblemente”, dijo el músico. Y aventuró: “Supongamos que tuviéramos buen trabajo aquí, que pudiéramos venir... cosa que en este momento, en este país, es una utopía; los hijos están allá. Y uno vive para eso: para el amor filial. En el año 91’ tuvimos un intento y no pudimos. Hicimos un esfuerzo tremendo para que los hijos estuvieran bien pero no, ellos no pudieron. Y tampoco nosotros, porque uno necesita un lugar en la región pero también necesita vivir en esa región que uno quiere y necesita, expresándose. Y eso está difícil. Y hoy día, aquí, con más razón”, concluyó.

Recital

Delfor Sombra se presentará acompañado por Leonel Iglesias en guitarra, arreglos y dirección; Adriana Leguizamón, en piano y acordeón; Marcos Borelli, en percusión; y Nicolás Zacarías, en contrabajo, mañana a las 21 horas en “El Desvelo” (calle 24 Nº 2500) y el sábado, a las 21 horas, en La Usina de la CPE (1º de Mayo esquina Raúl B. Díaz). En ambas oportunidades se presentará junto a “Vero y los jornaleros”. En Santa Rosa, la entrada será libre y gratuita.

Temas en esta nota: