“Siempre estamos buscando todo tipo de cruces”

Organizado por el Sindicato de Prensa, este jueves comenzó la tercera edición del “Festival ¡PAM! Periodismo & Literatura”.

Durante tres dias se realizarán charlas, talleres, entrevistas, capacitaciones y proyección de documentales a cargo de los escritores Martín Cohan, Juan Carrá, los/as periodistas Nadir Secco, Cristian Sequeira (Macachín), Cristina Colombatti (Eduardo Castex), Luis Matías González (Realicó), Cristián Acuña (Victorica), Felicitas Bonavitta (Santa Rosa), Juan Pablo Gavazza (Santa Rosa), Nicolás Bompadre (Santa Rosa), Ángeles Alemandi (San Martín), la realizadora visual Silvana Staudinger (Santa Rosa) y los escritores Luis Matías González (General Pico) y Eduardo Senac (General Pico).

Impulsado desde el inicio por los periodistas Matías Sapegno y Lautaro Bentivegna, el festival busca generar “cruces” entre periodistas, escritores/as, artistas y estudiantes de comunicación para hablar sobre periodismo y literatura.

“Siempre estamos buscando todo tipo de cruces, con el objetivo de recuperar el amor por la profesión. A mí me impulsa eso. Invitar a las personas a escuchar, a ver, a compartir cosas buenas para recuperar el amor por la profesión que, generalmente, laburando en el día a día, lo vamos perdiendo. Si vos amas más lo que hacés, lo hacés mejor”, sostuvo Sapegno en una entrevista con Kresta.

Durante las ediciones anteriores participaron Pablo Waisberg, Felipe Celesia, Juan Carrá, Selva Almada, Hebe Uhart, Gabriela Cabezón Cámara, Josefina Licitra, Ezequiel Fernández Moores, Waldo Cebrero, Alexis Oliva, Natalia Ferreyra, Vicente Muleiro y Horacio Convertini, entre otros y otras.

 

carra

Este jueves, a las 11 horas en la UNLPam, quedó inaugurado el festival con la charla “¿Cómo hacer periodismo en el interior del interior”.

K.- ¿Cómo surgió PAM?
Matías Sapegno - Surgió a partir de la idea de un amigo de Lautaro, Waldo Cebrero, que es cordobés y vino a la primera edición del festival. Él lo entusiasmó diciéndole “ustedes, ahí, pueden hacer un festival”. Y nosotros quisimos hacer un festival del tipo que a nosotros nos gustaría ir y que por ahí no podíamos por cuestiones de distancia, tiempo, dinero. Festivales de periodismo o literatura o de un cruce de ambos. Lautaro me lo propuso a mí, lo encaramos y salió bien.
Después de la primera edición quedé muy saturado, pensé que no lo íbamos a hacer más, pero después se me pasó; hicimos el segundo y ahora el tercero. Lo bueno es que ahora no tenemos que explicar mucho cuando vamos a pedir ayuda. Es sí o no, porque ya saben de qué hablamos.


K. - ¿Qué los impulsó a continuarlo?
M.S. - El hecho de poder hacer algo así, tan raro... nosotros no habíamos visto que se haya hecho algo igual acá. Yo desde la adolescencia he estado vinculado a los medios. Era alumno de Ricardo Di Nápoli en el secundario, en la materia Medios y Comunicación, y no recuerdo que hubiera algún tipo de congreso o festival. Entonces, lo mejor fue poder hacerlo y tener buena respuesta. Y que los invitados vinieran con gusto porque trajimos gente grosa como Josefina Licitra o Ezequiel Fernández Moores, que ha viajado por el mundo como periodista deportivo; es uno de los próceres, digamos, del periodismo deportivo de Argentina. Después, el que se sumó desde el primer momento y hasta ahora es Juan Carrá.
Lautaro Bentivegna - Yo creo que hay una cierta “Comunidad PAM”, si se quiere, que tiene que ver también con la amistad, con la gente con la que compartimos los gustos, la curiosidad de las lecturas, los temas, los medios. Más o menos somos siempre los mismos los que estamos detrás del PAM. Si bien nosotros nos encargamos de organizar algunas cosas, los libreros de la ciudad, los chicos que integran el Sindicato de Prensa, los chicos del Ágora... creo que esa es un poco la “Comunidad PAM”.
M.S. - Después, la respuesta varía según la actividad, porque hay gente que va a una actividad y que nunca más volvió a ninguna otra. Por ejemplo, los periodistas deportivos. Fueron a escuchar a Fernández Moore, se llenó, todos recontentos, pero no volvieron a otra actividad. Como dice Lautaro, hay una base que nos apoya, que va siempre y después hay otra que varía según la actividad.


K. - ¿Sintieron que produjeron algo en la “Comunidad periodística” local?
M.S - En ese sentido, nos deprime un poco porque vemos que no pasa nada. Hay como semillitas y son cosas que no dependen de nosotros, sino de la gente que viene y que se cruza. Nosotros siempre apostamos a que se cruce la gente que viene de afuera con la gente de acá; que haya un roce y quede algo. Algunas cosas creo que quedan.
L.B. - Sí, de hecho hay gente que está escribiendo y nosotros no lo sabemos porque es gente de otros ámbitos. Ahora, para el taller que va a dar Juan Carrá, se anotó gente que por ahí uno no ve. Creo que el PAM es una buena oportunidad para que alguien muestre sus cartas o para que alguien que se está metiendo en el periodismo y que por fuera de la universidad no tiene ningún tipo de vinculación, vaya y conozca a alguien que está ejerciendo; o encuentre algún tipo de referencia. Qué sé yo, por lo menos conversan sobre algo que les interesaría hacer. Creo que esa es la semillita. Y después, la posibilidad de que gente que esté haciendo talleres, o que esté interesada por la lectura o la poesía, como fue el caso de la Biblioteca Teresa Pérez, que el año pasado tuvo la oportunidad de compartir un encuentro con dos escritoras consagradas. En ese momento que compartieron estuvieron al mismo nivel porque el encuentro va de eso.
M.S. - Yo creo que tienen que pasar varios festivales más para ver si influyó algo en la forma de laburar o de pensarse en la profesión.
L.B. - Es medio raro el tema de ver qué prendió y qué no, de un festival a otro. Lo vamos a ver con el tiempo. Lo que sí podemos decir es que ya hay una referencia; hay gente que sabe que va a haber otra edición, que sugiere invitados... creo que ese es un nicho que ha descubierto el Sindicato de Prensa. Por ejemplo, lo que pasó el otro día con las Jornadas de Cannabis, que fue multitudinario. Creo que en la construcción simbólica, en estos pequeños gestos de gente que se reúne a hablar de un determinado tema, hay una apuesta fuerte en generar conocimiento. Un sindicato en general da a obrero o trabajador. Sin embargo, se abre y trata de incorporar herramientas nuevas para darle algo nuevo a la sociedad. Por ejemplo, que rompa el tabú con el tema del cannabis o que trate de interiorizarse sobre la alimentación o por las nuevas tecnologías, o por la literatura. Creo que eso también habla sobre que hay un grupo de periodistas que están interesados en aprender otras cosas, en dar otra mirada.


K. - Si bien plantean el festival como periodismo + literatura, en las ediciones anteriores hubo taller de fotografía, actividades relacionadas con los derechos de los y las periodistas como trabajadoras/es de prensa, y en la primera edición participaron artistas plásticas/os.
M.S. - Sí, hemos organizado proyección de documentales como “La hora de los lobos” y en esta edición se proyecta una biografía de Ortega Peña. Siempre estamos buscando cruces, todo tipo de cruces, con el objetivo de recuperar el amor por la profesión. A mí me impulsa eso. Invitar a las personas a escuchar, a ver, a compartir cosas buenas para recuperar el amor por la profesión que, generalmente, laburando en el día a día, lo vamos perdiendo. Si vos amas más lo que hacés, lo hacés mejor.

L.B. - Y siempre entendiendo que lo importante es el otro. En esto que vos decís de los artistas, de los músicos, no sé, lo que sea, la satisfacción más linda es poder hacerlo con otros, disfrutarlo con otros, compartirlo con otros. Si no, no tiene ningún sentido. Uno podría pensar en una charla, en una conferencia y que quede ahí. Pero lo que se da durante el festival es un espíritu de grupo, de gente que se encuentra. Creo que las relaciones que se arman en torno al festival también son importantes, porque van abriendo otras cosas que, por ahí, estando acá no las ves. Por ejemplo, un escritor te vincula con otro para el año que viene o te abre un mundo que por ahí vos no imaginabas, como es el periodismo transmedia. Yo creo que el 90 por ciento de los periodistas de acá no tienen ni idea de qué significa y no es ningún pecado porque por ahí el entorno es muy chico o las herramientas que hay disponibles no han permitido que llegue. Pero bueno, abrís una puertita; hay gente que tiene mucho potencial acá. Gente que sabe hacer las cosas, que es curiosa. Y respecto del periodismo transmedia, el cruce es todo. Los grandes cronistas se valen de la literatura, del cine, etc., para hacer su trabajo y hacerlo más atractivo. No sé, hay medios que siguen trabajando de la misma forma que hace 50 años y cada vez tienen menos lectores, porque hay generaciones de lectores que se van muriendo; y creo que todavía no le han encontrado la vuelta para ver cómo solucionan eso, la muerte de los lectores, porque los nuevos lectores tienen otros códigos. La información te invade todo el tiempo y tenés que ver qué es útil, qué no. Es todo un desafío.


K. - Este año agregaron actividades en otras localidades de La Pampa.
M.S. - Sí, siempre quisimos que pasaran cosas en otros lados. En la edición anterior, lo máximo que pudimos hacer fue en un barrio alejado del centro y este año se suma Realicó y Pico. La plataforma del festival es abierta. No es que tenemos una franquicia para vender. Si una biblioteca popular de Santa Isabel quiere hacer algo en el marco del festival, que tenga que ver con el pensamiento, con los libros, con las ideas, con el periodismo o la fotografía, es bienvenida. Por ejemplo, en Realicó está la Librería Mundos, que es una librería de libros -y no de artículos de librería-. Esa librería es un caso único porque no hay, fuera de Santa Rosa y General Pico, librerías en La Pampa. Bueno, la dueña organizó una charla sobre libertad de expresión con el escritor Eduardo Senac y el periodista Luis Matías González. Y en General Pico va a estar el filósofo Eduardo Rineci, presentando un libro que se llama “Cinco ensayos hamletianos”, que tienen que ver con el lenguaje, la traducción y los libros, y no necesariamente con el periodismo. Insisto, si un colegio secundario, una biblioteca popular de cualquier localidad, quiere hacer algo, que lo haga y nosotros nos sumamos y lo hacemos todos juntos.
L.B. - Nosotros tampoco somos un caso aislado. A lo largo y ancho de todo el país se hacen festivales de literatura o de géneros, o de editoriales independientes. Son eventos que se vienen fomentando. Hay una movida que viene generando encuentros sobre diversos temas. Ahora va a haber en San Luis una feria del libro al que van a asistir escritores muy importantes, de diversos lugares del país. Ya no es Buenos Aires, Córdoba o Santa Fe, sino que se está abriendo mucho más a las demás provincias.


K. - ¿En todas las ediciones incorporaron a los y las estudiantes de la UNLPam?
L.B. - Sí, siempre. Para nosotros siempre fue importantísimo que los estudiantes puedan tener un espacio. Ellos van a hacer el periodismo de acá a 50 años.
M.S. - Invitados estuvieron siempre, pero recién se prendieron en la edición anterior porque hicimos actividades en la universidad y porque los docentes pidieron trabajos prácticos relacionados con el festival, como entrevistar a los invitados, y se comprometen más con el tema.
L.B. - Todos los años, la primera actividad se ha hecho en la universidad. La primera fue con periodistas gráficos de Santa Rosa y la segunda con periodistas y movileros radiales.


K. - ¿Este año?
M.S. - Este año hacemos la actividad “Cómo hacer periodismo desde el interior”, con periodistas de Realicó, Macachín, Victorica y Castex. Es una mesa que va a coordinar Felicitas Bonavitta y tendrá que ver con cómo arman la agenda en esas localidades, qué influencia tienen los diarios de Santa Rosa; cómo es hacer web, radio y ser corresponsal de un diario de acá. Creo que hay un montón de cosas para charlar durante esta charla inaugural.

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