Geringer ganó en Córdoba

El culturista santarroseño se impuso en el torneo de Iron Mass y volvió a los primeros planos.

Sergio Geringer se propuso volver a competir en el nivel más alto del culturismo argentino en este 2017, siete años después de que le pusiera un cierre con aroma a impasse a su carrera.
Probó en este 2017 en Chivilcoy para saber cómo estaba. Y ganó, a sus 52 años. Eso le dio el pie para competir en el Apertura Iron Mass CORFFI, fiscalizado por la Federación Agrentina de Musculación afiliada a la IFBB.

Hasta Córdoba fue Geringer con ganas pero, sobre todo, con incertidumbre de volver a chocar y cruzar con uno de los mejores niveles del país.

“Estoy muy contento, más allá de las victorias en las dos categorías, porque me sentí muy bien. Diría que mejor que antes. Llegué a la competencia con mucha definición, sobre todo en las piernas” le confiesa el santarroseño a El Diario. Se impuso en las divisionales master + de 50 años en hasta 80 kilogramos, y en master + de 40 liviana.

“Hice una puesta a punto muy buena comparada con lo que fue Chivilcoy. ¿En qué se diferenció? En una llegué muy seco, perdí tamaño, en esta me preparé muy bien. Un amigo, Facu Monedero, me dio una mano, así otra gente que siempre está. A mí me cuesta mucho todo, como ha sido siempre. Pero bueno, estoy con ganas”, agrega.

- ¿Te ha sorprendido tu nivel?
- Sí, más a los 52 años, llegué mejor. Mucha gente, cuando bajé del escenario, me felicitó por el nivel que mostré. Algunos se sorprendieron.

- Pasó mucho tiempo en tu vuelta a la competencia.
- Sí, fueron siete años. Antes de ir a Córdoba, probé en Chivilcoy y me fue bien. Sentía que me faltaba algo, que no era completo, por eso regresé.

- ¿Te volviste a ilusionar?
- Mirá, ahora voy a prepararme para el Argentino, que será en agosto, y al día siguiente, el preselectivo para el Sudamericano. Todas las competencias serán en Buenos Aires, el Sudamericano será en septiembre. Hay que seguir con la dieta, para los dos días. El cuerpo puede cambiar no de un día para el otro, en dos horas. Hay que llegar bien, sin grasa en el cuerpo. La idea en el Argentino es estar con 75 kilos y al selectivo, con 80. No quiero regalar nada.

- ¿Tomás un descanso o la idea es hacer una preparación pensando en eso?
- ¡No! descanso nada. El lunes ya estaba entrenando. Hoy estoy con 83,5... No es mucho el tiempo que queda. Hago aeróbico en ayunas, 40 minutos, bicicleta, todos los días. Si no lo hago es como que me falta algo.

- En estos siete años afuera, ¿has notado que cambiaron algunas cosas en cuanto a la preparación?
- Uno busca trabajar más aisladamente, más despacio, haciendo la cosa más aeróbica. No trato de tirar tanto peso como antes en una prensa. Ahora es poco descanso, repeticiones moderadas e intensidad. Son entrenamientos de calidad, porque las articulaciones y los músculos, no son los mismos que otros años. Se siguen dietas más estrictas evitando, además, las lesiones. Y las preparaciones comienzan con mucho tiempo de antelación a las competencias.

- ¿Volviste para quedarte?
- No sé... en 2005, en el Argentino que me dieron subcampeón en La Pampa, quedé frustrado. Había hecho bien las cosas, primero dijeron que era campeón, después se rectificaron... Ahora estoy bien, estaría genial tener un apoyo porque todo es costoso y que la cosa sea más sencilla, pero por lo pronto estoy con muchas ganas.

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