“He decidido cambiar mi vida”

El superpluma pampeano habló de su presente en el boxeo nacional y su viaje a Rusia.

El viernes, en Buenos Aires, Pablo Manuel Ojeda (14-3-0, 10 KO) subió al ring en el Club Sportivo Barracas para enfrentar al cordobés Manuel Dionisio Echenique. El chico, que poco a poco gana terreno en la consideración nacional, hizo lo que ha hecho en este año: imponer su boxeo, simple pero efectivo, y esperar a que el árbitro le levante los brazos. El pampeano ganó por KOT3 con una definición a la zona baja. Fue la tercera en el año y categórica. Antes pasaron Leonardo Fernández y Daniel Brizuela.

En el ciclo que va los viernes en DxTV hablaron de Pimienta Ojeda como una de las revelaciones de la temporada. Pero él no se la cree y prefiere decir que en este tiempo el boxeo le ha “cambiado la vida”.

El triunfo sobre Echenique fue el trampolín a una pelea fuera del país. El 15 de diciembre se enfrentará en Rusia al invicto Evgeny Chuprakov (18-0-0) por el campeonato intercontinental OMB superpluma. “Hace dos años tengo el pasaporte listo. Ahora finalmente podré salir del país por primera vez”, le cuenta Pablo a El Diario desde Uriburu, donde encuentra la paz.

Es su casa, en donde ocho años atrás y en un festival impulsado por Gustavo Campanino subió por primera vez a boxear. “Me acuerdo que hice una exhibición... Mis amigos me decían: ’Pero vos, piltrafa, ¿a quién te vas a comer?...’ je. Ahí es como que empezó todo y me interioricé más por el boxeo”.

De ese chico con alpargatas, que de adolescente trabajaba de campo en campo, a este hombre de 26 años con sueños intactos. “La pelea en Rusia está confirmada. Es una gran oportunidad en lo personal y quiero llegar bien puesto. Por eso desde el próximo lunes ya me vuelvo a Buenos Aires y empiezo la preparación”.

- ¿Cómo es que ha evolucionado tanto tu carrera como profesional en este último tiempo?
- En el amateurismo hice muchas peleas, peleé en muchos lados, con Campanino y Javier Blanco, siempre apuntando a ser profesional. Y en el profesionalismo siempre estuve bien, tengo 18 peleas. Las tres que tengo perdidas no las tendría que tener: una perdí mal en las tarjetas; en otra fui mal entrenado porque me había ido con (Mario) Arano a entrenar a Junín y no me sentía cómodo, me volví, me ofrecieron Chucky Muñoz por una buena bolsa, dije que sí y perdí, y con (Fernando) Saucedo me robaron en el peso, yo di 58,100 pero no me permitieron ver su pesaje. Tenía 36 años y hacía como dos que no daba la categoría superpluma. Una vez que perdí decidí hacer unos cambios.

- Te alejaste de Campanino y Javier Blanco.
- Sí, ellos decidieron romper conmigo.

- ¿Sentís que a partir de ese momento tu camino tuvo más flores?
- No sé si hubo más flores en mi camino y no sé si ahí empezó mi camino, porque ya me había medido con rivales buenos, a nivel nacional y en el nivel profesional sabían del potencial que tenía. Peleé con Aguirre, un tipo pegador, ligero, fuerte, y lo llevé por delante. Puse lo que tenía que poner y gané. Estuve ahí con Saucedo, con todo lo que implicó el pesaje. Ya mostraba lo que era, lo que valía y la voluntad que tenía. Abajo soy una persona normal, entreno normalmente y soy compañero.

- ¿Qué creés que has conseguido en este tiempo?
- Cambiar mi vida. Siempre digo cómo ha cambiado mi vida, tanto mentalmente como personalmente. Y todo gracias al boxeo. Ahora trato de ser más responsable con las cosas. Afortunadamente tengo el apoyo de la Municipalidad de mi pueblo, Uriburu, y el sindicato de camioneros, que confió en mí cuando me hice profesional. Ellos siempre estuvieron. Gracias a esos apoyos pude irme a Buenos Aires, hacer relaciones allá y fortalecer mi carrera.

- ¿Vas a preparar la pelea ante el ruso en Buenos Aires?
- Sí. En Buenos Aires me podría quedar a vivir, me podría quedar todo el tiempo que quisiera. Pero cada vez que termino una pelea trato de venir a mi pueblo, estar con mi familia. Estas últimas peleas dije “voy para allá a descansar”. Me gusta estar con mi familia. Cuando tenía una pelea siempre estaba como preparado. Veía quién era el rival, lo analizaba y si era fuerte pedía un poco más de tiempo para preparar la pelea.

- ¿Te sentís cómodo en superpluma?
- Superpluma es una categoría que me gusta. Terminé en 60 como amateur, pero hoy peleo en menos de 60 kilos. Ahora en Rusia la pelea será en superpluma, trabajaré en la categoría para ir bien puesto para pelear allá.

- ¿Cómo se dio lo de Rusia?
- Me contactaron a mí pero dejé que Damián Rosatti, mi representante, maneje todo. Lo importante es que no fue la única oferta que hubo. Ahora iré a Buenos Aires, al Club Comunicaciones, donde me tratan muy bien, a entrenar con Puente y Armando para llegar de la mejor manera.

- ¿Qué dicen en tu familia?
- Cualquier familia que tenga un pibe que haga deportes debe estar contenta. Y creo que la mía debe estar orgullosa. Somos gente de bien, trabajadores, y tratamos de sobrevivir. Si ellos están orgullosos, ¿qué más puedo pedir?

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