Anuario 2016: Verna y un primer año de gestión activo

Al gobernador Carlos Verna nadie le preguntó -él tampoco lo dijo- qué puntaje se pone en su primer año de gestión. Sí es cierto que fue muy activo. Sin embargo, en los pilares básicos en los que mostró un especial énfasis a la hora de propagandizarlos -la pelea por el Atuel, la lucha por la barrera sanitaria, la embestida contra Camuzzi, la reconversión de Pampetrol y el desafío de generar empleo a través del emprendedurismo- hay sabores y sinsabores, pros y contras, aciertos y desaciertos.

La relación con el presidente Mauricio Macri y la pelea por los recursos económicos también merecen un párrafo aparte: ambos mandatarios pasaron de las claras señales de consenso y una fuerte apuesta a la gobernabilidad en los primeros meses del año al trato distante y a las posiciones políticas encontradas con las que cierran 2016. Verna, entre otras cosas, llegó a tratar al presidente de “unitario” y no tuvo disimulos a la hora de mostrar sus buenos vínculos con Sergio Massa: de hecho hasta se sacó una foto. El ministro Ernesto Franco amagó incluso con “mostrarle los dientes” a Macri.

En relación al Atuel, el envión que tuvieron en un principio los reclamos y las quejas del gobernador no fue el mismo a fines de 2016. Si bien el mandatario pampeano logró instalar el tema casi como una política de Estado, que trascendió las fronteras de la provincia, el lobby mendocino tuvo sus frutos (ver....).

Barrera sanitaria

La lucha por la eliminación de la barrera sanitaria tuvo capítulos pesados, con declaraciones altisonantes. En los primeros días del mes de abril, la gestión del gobernador Verna avisó cuáles eran sus pretensiones en relación al tema y comenzó la puja con Río Negro.

Menos de un mes después, La Pampa volvió a la carga con un pormenorizado informe del año 2012 de la ya desaparecida Fundación Barrera Zoofitosanitaria Patagónica. Según la FUNBAPA, la barrera sanitaria del río Colorado les hace perder a los frigoríficos pampeanos un volumen de ventas del orden de los 17 millones de kilos de carne con hueso: es decir, un negocio del orden de los 1.000 millones de pesos anuales.

El gobernador Verna puso el dedo en la llaga sin medias tintas. Al primero que acusó fue al ministro de Agricultura de Río Negro, Marcelo Martín: dijo que resistía el ingreso de carne con hueso plano por ser parte interesada en la cadena comercial, dado que posee un engorde de hacienda en Río Colorado. El rionegrino se defendió diciendo que las expresiones de Verna fueron un “desatino” y que tenían una “connotación inapropiada”.

A pesar de la fuerte presión política, en el mes de mayo el presidente del SENASA -Jorge Dillon- le cerró la puerta al ingreso de asado al sur del Colorado. “Hay que impedir que eso ocurra”, respondió de manera contundente cuando lo consultaron sobre el tema.

De la misma manera se aglutinaron las provincias patagónicas pocos días después: durante una reunión desarrollada en Chubut, La Pampa -con la presencia de representantes del Ejecutivo y del Legislativo- no pudo lograr el consenso para la eliminación de la barrera sanitaria. Solo Tierra del Fuego se manifestó a favor de la eliminación de esa traba.

El tema se empantanó por algunos meses, hasta que promediando agosto el SENASA, esta vez de la mano de Ricardo Maresca, insistió en su política de bloqueo al asado pampeano en la barrera fitosanitaria: el funcionario ratificó que “hay riesgo” de introducir el virus de la fiebre aftosa si se permite su ingreso al resto de la Patagonia.

Esas señales fueron evidentes para que el Gobierno pampeano cambiara la estrategia y anunciara su decisión no solo de judicializar el reclamo sino también de acudir a organismos internacionales.

Un mes después los gobernadores patagónicos tampoco avalaron el reclamo pampeano y hubo fuertes cruces en la reunión del Parlamento Patagónico que se celebró en la capital pampeana.

La última novedad del año que se conoció sobre la barrera sanitaria fue durante la inauguración de la Rural el 1º de octubre: en esa oportunidad, el reclamo del gobernador Verna rozó a las políticas del Gobierno Nacional: “Si hay libertad de mercado, dejen que yo venda carne”, ironizó.

Servicio de gas

El impacto del tarifazo del gas en la sociedad y la negativa de Camuzzi a autorizar nuevas conexiones hicieron un cóctel explosivo al que el gobernador Verna decidió prenderle la mecha.

A mediados del mes de mayo el primer mandatario pampeano avisó que analizaba sacarle a la empresa el servicio de distribución ante la falta de inversiones y dárselo a las cooperativas pampeanas.

A partir de ahí hubo varios intentos de negociaciones, incluso los principales referentes de Camuzzi bajaron a La Pampa a un encuentro con el gobernador.

Pero el pasado 15 de septiembre un proyecto del diputado nacional Sergio Ziliotto -por supuesto, a instancias de Verna- obtuvo en la Comisión de Energía y Combustibles de la Cámara de Diputados de la Nación un dictamen favorable por amplia mayoría (doce votos a favor y dos en contra) para permitirles a las provincias asumir el contralor y, junto a cooperativas, prestar el servicio de distribución de gas natural.

Pampetrol y el emprendedurismo

La gestión del gobernador Carlos Verna también hizo una fuerte apuesta en el tema petrolero con la reconversión de la estatal Pampetrol.
Si bien su nuevo presidente, Daniel Grundnig, dijo -con reproche mediante a la gestión anterior- que se habían encontrado con una empresa “diezmada”, la decisión fue no solo avanzar sino también mostrar cierta apertura.

En ese contexto, y tal como lo había prometido en el discurso inaugural, el gobernador Verna puso en manos de la oposición un lugar en el directorio de la empresa hidrocarburífera pampeana: el sillón quedó para el exdiputado del FrePam Hugo Pérez.

“Evidentemente tantos años en la política, su participación en el Senado, le han dado una experiencia en esto de buscar consensos para crecer”, lo elogió Pérez a Verna.

Algunas novedades no tardaron en llegar: a fines del mes de agosto el área petrolera de La Pampa Jagüel de los Machos anunció que triplicó el nivel de regalías que se destinan al Estado Provincial gracias al aumento de la producción, que ascendió a los 4.300 metros cúbicos por mes.

De esta manera, el Estado provincial multiplicó por tres las regalías, que superan los siete millones de pesos mensuales. Esta mejora se logró llevar adelante -según se difundió oficialmente- gracias a la participación activa que viene haciendo desde septiembre de 2015 Pampetrol SAPEM.

En el mismo mes, el Gobierno pampeano inauguró en Neuquén el Centro de Negocios que se convertirá en sede de la región patagónica y que tendrá la finalidad de realizar la exposición y la venta de productos pampeanos provenientes de empresas y comercios de diferentes rubros.

Esa misma política se llevó adelante a lo largo de todo 2016 con el emprendedurismo: de hecho, a mitad de año el propio gobernador anunció que se habían creado 306 nuevos puestos de trabajo a través de la entrega de microcréditos a emprendedores privados.

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