Anuario 2016: Escenas de macrismo explícito

Los coletazos de la gestión de “Cambiemos” se sintieron fuerte en la provincia: de la mano del generalizado ajuste, La Pampa también fue escenario del “vaciamiento” de algunos organismos, de despidos con tono revanchista, de medidas de fuerza en distintas áreas. Se produjo la designación de funcionarios de las delegaciones locales y la mejor noticia para el macrismo local fue que pudo entregar de una vez las viviendas del PROCREAR que administró y construyó el anterior Gobierno.

La visita del presidente Mauricio Macri a Ingeniero Luiggi fue casi de cortesía: mucha buena onda, ningún anuncio.

En ese proceso, hubo ruidos políticos: algunos radicales pampeanos que se mimetizaron con el PRO y otros que se retobaron para denunciar que no se “sienten parte” del Gobierno. En ese escenario, la voltereta del “Colo” Javier Mac Allister fue antológica: cuando comenzó el año anunciaba candidaturas en soledad para los tiempos por venir, después se convirtió en promotor de la alianza.
Los paros más fuertes que se notaron en la provincia, a tono con lo ocurrido a nivel nacional, fueron de los bancarios y los docentes universitarios, que hicieron medidas de fuerza de manera reiterada. Sobre fin de año el descontento se sintió en la AFIP. Los telefónicos tuvieron que plantarse firmes para que no cerrara la oficina de Personal (Telecom).

En los primeros meses del año, la UOCRA también llegó a declararse en alerta y movilización frente a la obra pública paralizada. El 29 de abril se movió también en La Pampa la manifestación contra el ajuste que se hizo en el país.
Uno de los sectores afectados por las políticas nacionales es el de los diarios en papel del interior del país, tal como plasmó en el mes de agosto un documento de la organización que los agrupa, que denunció el favoritismo por los grandes medios concentrados porteños.

Ajuste y tarifazo

Varios organismos del propio Estado tuvieron que patalear para defender algo de lo conseguido: el recorte en RENATEA, el achique presupuestario en el INTA, los vaciamientos en Agricultura Familiar, se padecieron también en La Pampa. Del mismo modo se vació el programa de tenencia responsable de animales.

Como consecuencia de la política económica, la textil Alpargatas también anunció despidos y concretó suspensiones masivas en varias ocasiones.

Esa firma había prometido que mantendría las fuentes laborales, pero tardó escasas horas en incumplir el convenio firmado para opacar la ley antidespidos que vetó el presidente y que en nuestro pago cosechó el rechazo de la Cámara de Comercio.

Los coletazos por el tarifazo tuvieron marca distintiva: frente al planteo judicial del abogado Ricardo Cheli, el juez federal subrogante Luis Salas se declaró incompetente en el mes de julio. En este caso, el comercio también pataleó: protestó contra el tarifazo y contra el fallo de la Corte que no lo incluyó expresamente.

La audiencia pública tuvo en La Pampa las mismas características que en el resto del país: una pantomima con pocas presencias y censura.

Las estaciones de servicio, en especial las dedicadas a la venta de GNC, tuvieron un muy mal año, con cierres incluidos y preocupación al por mayor.

Lo “viejo” y lo “nuevo”

La fuerte manifestación de adjudicatarios del PROCREAR en el mes de agosto rindió sus frutos. Por fin se entregaron las casas de ese barrio en el este de la ciudad. Marita Mac Allister, como titular de la ANSES local, destacó la gestión del Gobierno anterior en la materia. Eduardo Basavilbaso, su superior nacional, llegó el 15 de diciembre para completar las entregas y decir que la nueva gestión había “mejorado” el programa.

Otra visita fue la de la ministra de Seguridad Patricia Bullrich: inauguró el “Centro de Inteligencia” el 17 de octubre. Hizo promesas y soltó el habitual discurso sobre la guerra contra el narcotráfico, con el resguardo del ministro local Juan Carlos Tierno.

Desde el manejo de la política, Cambiemos tuvo algunos comportamientos más propios de lo “viejo” que de lo “nuevo”: sus diputados provinciales desviaron mayúsculos subsidios a la Fundación Pensar, dedicada a la campaña política del espacio. El concejal Horacio López, de Toay, fue expulsado porque no aportaba un porcentaje de su sueldo para el partido. El decretazo que permitió que los familiares de los funcionarios entraran por la ventana al blanqueo logró que en la Legislatura provincial se unificara un rechazo del PJ y el FrePam.

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