Subzona 14: un sindicalista de la CGT reveló el acercamiento con Camps

"Estábamos bien con los militares. Y de repente estábamos mal, después del Golpe", dijo el sindicalista de la carne e integrante de la CGT Roberto Coronel al dar su testimonio en el juicio de la Subzona 14. Estuvo detenido durante la Dictadura Militar. 

Coronel era uno de los lugartenientes de Aragonés y Lucio Suárez, relató los convulsionados tiempos políticos previos al golpe militar y posteriores. En otro testimonio de una de las víctimas de los militares, el dirigente social y gremial Miguel Angel Maldonado también apuntó a las visitas del coronel Ramón Camps a la Casa de Gobierno en los meses previos al Golpe.

"Nací en Bragado. A los 18 años fui a vivir a Pico. Entré en el Frigorífico Vizental. No había gremio y los creamos. Pasé a integrar la CGT", dijo Coronel.

Integró la federación del gremio de la carne. "Cuando se produjo el golpe viajábamos a Buenos Aires. Era un martes", dijo. Fue con el diputado nacional Carlos Aragonés, Lucio Suárez (secretario general de la CGT) y López (acompañante de Aragonés).

Llamó al sindicato de Capital y lo atendieron en forma inusual. Ya estaba intervenido por los militares en la mañana del 24 de marzo. Regresó a Pico.

Recordó que días antes del golpe tuvo una entrevista con Roberto Vizental. Estaban reclamando ropa. "Me dijo que para los trabajadores no había nada, pero que para mí todo". relató. Dijo que le insistió por la ropa y por un aumento. Esa charla quedó en la nada.

En otro reclamo, por un acuerdo firmado a nivel nacional, Coronel recordó que el capitán Amarante le dijo: "lo que tiene que hacer usted es quedarse en el molde. Porque van a ir todos presos".

Lo detuvieron porque aparecieron unos planfletos en Pico. Recuerda al comisario Campagno en ese interrogatorio. Y lo llevaron a Santa Rosa, donde permaneció dos meses. Los primeros días estuvo con asesinos y ladrones peligrosos.

Una vez pasó Baraldini, a quien le pidió salir de la cárcel, porque era alérgico y tenía problemas en los bronquios. "No me contestó", dijo.

Al momento de su detención en el año 1976, Coronel era parte de la burocracia sindical. Llevaba tres mandatos en el Sindicato de la Carne. Tenía cuatro hijos, y dijo que apenas comían. Su esposa pidió por su liberación ante el capitán Cobuta, el jefe militar de General Pico. Fue a Santa Rosa y pidió por su salida.

"Cuando salí pedí que me dijeran que había estado detenido. Me dieron un papel borroso que decía que había estado por averiguación de antecedentes", dijo Coronel.

"Yo me he sentido totalmente humillado dentro de la comisaría cuando Baraldini entra dos o tres veces, golpeándose la botas con la fusta. Me hizo mucho daño", dijo.
Le agradeció al 'Gallego' Domínguez , el dueño del frigorífico Pico quien lo ayudó. "Me dio dos reses y me azulejó un local. Fue el único que me dio una mano", afirmó.

Antes tuvo un enfrentamiento con Domínguez quien lo anduvo buscando con un revólver por un reclamo gremial, hecho que el testigo recordó risueñamente.
Apuntó a Del Potro, gerente de Vizental. "A muchos compañeros no les hicieron los aportes. Por eso no se pueden jubilar todavía. No los tienen, porque fueron a otra caja", dijo Coronel, reconociendo tal vez una falla como dirigente sindical.

El dirigente recordó que lo recibió Marín a quien le pidió ayuda. "Le pedí unos pesos, me dijo que me iba ayudar. Pero nunca me llamó", dijo. Afirmó que "ahora pienso que estaba con los militares", concluyó.

También recordó que iban a los actos con el coronel Ramón Camps. Mencionó un acto recordatorio de San Martín, donde asistió la conducción de la CGT y el dio un discurso que reprodujo Radio Nacional.

Allí dijo: “no se entendía, estábamos bien con los militares. Y de repente estábamos mal, después del Golpe".

Coronel al cerrar su declaración dijo "no tengo nada que ocultar. Vine a declarar, pero cuando me hacen preguntas mal intencionadas, me siento mal. Pido que me regalen unos pesos para comprarme un auto. Quiero plata", declaró sin reparos.

Le preguntaron -las querellas- si estuvo la noche del desalojo de la UTN de Pico, resultados de las denuncias de Aragonés contra directivos, profesores y estudiantes.

Reconoció que “pasaba por ahí. Estaba en la vereda. Pero de eso no sé nada. No era lo mío y me fui”. Los testimonios de los estudiantes lo sindicarían como uno delos matones de Aragonés.

El sindicalista de la carne intentó un gesto de acercamiento con Barasbachi al salir del recinto del juicio, pero recibió un evidente rechazo de la querellante en la causa de la subzona 14 II.

Miguel Angel Maldonado

subzona 14 maldonado 1

Otros de los testimonios fue el del dirigente de ATE, Miguel Angel Maldonado. Fue detenido en la casa de sus padres el 24 de marzo de 1976. "Quedé bajo la Subzona 14. No tenía causa", relató.

"Eso me hacía pensar en lo que hacía. Vivía en la calle Joaquín Ferro. Hice la primaria en la Escuela 4. Después participé en la Democracia Cristiana. Integré el sindicato municipal. Pero también tenía un taxi, porque era como hoy que un sueldo no alcanza", dijo.

También respaldó la lucha de los salineros en el sur pampeano, la nacionalización de la universidad y la lucha de la asamblea por los ríos.

"Salimos a defender al gobierno constitucional. No a Regazzoli. Después en la cárcel, Regazzoli me dijo: 'me equivoqué con usted, Maldonado'. Pero le dije que era tarde, porque estábamos todos en la cárcel", relató.

Maldonado dijo que le costó entender que "policías que no vieron crecer, que nos cuidaron, de un día para el otro no nos conocieran e hicieran lo que pasó".
Lo ocurrido lo encuadró en la Doctrina de Seguridad Nacional nacida en la escuela de las Américas de EE.UU., donde se formaron los militares argentinos. "Por eso hicieron todo. Si viene de afuera, desconfiá", dijo.

Contó las torturas que recibió. "Pegaban cuando uno estaba sentado, atado y vendado. Eso no es humano. Cuidaban a un animal, pero le pegaban y torturaban a una detenida", relató Maldonado. "¿No tenían hijos, no tenían familia?", preguntó.

Pidió que los militares no cumplan la condena con la prisión domiciliaria.

"La detención, los agravios y vejámenes que sufrimos…En Santa Rosa y en Rawson…Nos decían que nos iban a tirar como carne a los tiburones cuando íbamos en el avión. Abrían la puerta del avión y el aire que entraba hacía mal a los oídos ", dijo.  Cree que tiraron detenidos al mar. "¿Para qué iban a abrir la puerta del avión?", afirmó. Estuvo detenido durante 18 meses en Rawson. Perdió a su familia. 

Desde entonces, cuando fue detenido y golpeado, no volvió a llorar. No quería que su madre lo viera llorar. "Es como una marca que llevo adentro", dijo.

No pudo reprimir una sonrisa cuando lo empezaron a interrogar. "Me preguntaron si era demócrata cristiano - comunista. ¿Cómo pueden preguntar eso? Recibí una trompada", dijo Maldonado.

Aseguró que regresó "cambiado" de su detención en Rawson. "Me vio Amarante. Me dijo que el Ejército me dejaba libre y que eso no era por mis compañeros. No entendía. Y que si me veía con un solo compañero, me iban a detener. Cómo me querían ver los compañeros fueron mi casa. Le avisaron a mi suegro , que trabajaba en la Federal, que me tenía que ir porque sino me iban a detener", dijo. Después se enteró que un congreso internacional de la Democracia Cristian pidió por su liberación.

"Ahí entendí lo de Amarante", dijo.

Maldonado dijo que supo que estaba en una lista. "Me dijeron que estaba hasta las manos. Había molestado a todos: a la CGT, al intendente, al Gobierno provincial", dijo el dirigente sindical.

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