Del Mercado Municipal al CMC

La Dirección de Cultura y el Archivo Histórico de la Municipalidad de Santa Rosa invitan a la comunidad a visitar la muestra fotográfica, instalada en el ala izquierda del Centro Municipal de Cultura, a través de la cual ofrece una reseña sobre la vida y transformación de este emblemático edificio.

El 26 de julio de 1905, Don Tomás Mason, en su carácter de presidente del Concejo Municipal, celebra un contrato con Don Santiago Ortiz para la construcción de un Mercado de Abasto en la ciudad. El contrato eximía al concesionario de todo impuesto municipal por el término de 25 años. Vencido el plazo, el terreno con todo lo construido pasaba a la Municipalidad.

El 1º de Agosto de 1906, por Ordenanza Nº119, se abre al público el Mercado que ”reúne condiciones de comodidad e higiene e importa un progreso edilicio para este pueblo”, según la crónica del Diario La Capital de la fecha.

El 26 de junio de 1921, faltando 9 años para que finalice la concesión, es adquirido por el municipio en subasta pública.

En 1923, el Concejo Municipal decide realizar reformas y ampliaciones, a fin de colocarlo en condiciones para satisfacer los servicios que presta en cuanto a comodidad e higiene. Los planos de ampliación y reformas son realizados por el ingeniero Luis Eraña.

Al terreno existente se suma otra parcela, resultando un lote en forma de “L” con el frente principal sobre la calle Quintana y frente menor sobre la calle General Pico, destinado al ingreso de los vehículos que transportaban mercaderías. El edificio tiene el ingreso principal al centro, cerrado con una reja. A ambos lados se ubican dos locales comerciales con entrada también desde la vereda. La fachada tiene molduras sencillas y un zócalo en su parte inferior.

En 1955, la Dirección de Arquitectura y Construcciones del Ministerio de Obras Públicas de la Provincia realiza un proyecto de modificación que cuenta con la ejecución de la Empresa Constructora TODAM S.R.L. La fachada, simétrica en la planta baja, es de lineamientos racionalistas con carpintería oblicua y columnas de planta circular. Tiene una planta alta resuelta con una composición asimétrica.

El Mercado Municipal cumple una destacada función como regulador de precios hasta fines de la década del ’80, cuando comienza a perder importancia por la aparición de supermercados en la ciudad. Esta situación trae aparejado un abandono casi total de las instalaciones.

1994dos

Centro Cultural

La Dirección Municipal de Cultura, con el apoyo de asociaciones intermedias de Santa Rosa, se moviliza para recuperar el edificio y utilizarlo para desarrollar sus actividades. En 1992, el Concejo Deliberante aprueba una Ordenanza que declara de Interés Municipal la reconversión del viejo Mercado en un Centro Cultural. En 1994, las autoridades municipales toman la decisión política de llevar a cabo el proyecto.

El Centro Municipal de Cultura se inaugura el 26 de julio de 1996. Para adaptarlo a la nueva función, el edificio es modificado interiormente: se construye un hall y un auditorio con capacidad para 114 personas, demoliendo parte de los puestos centrales; los puestos laterales se destinan a aulas talleres, camarines y al Archivo Histórico de la ciudad, y los puestos que dan a la calle, para venta de artesanías y confitería. Se conserva el ingreso principal por la calle Quintana y el secundario por la calle General Pico. Sobre este último ingreso, en las antiguas cámaras frigoríficas se ubican el estudio de grabación y salas de ensayo. En la Planta Alta funcionan las dependencias administrativas.

Durante la Sesión Ordinaria del Honorable Concejo Deliberante de la Ciudad de Santa Rosa del 14 de julio de 2001 se aprueba el proyecto de imponer el nombre de “Profesor Julio Alejandro Colombato” al Centro Cultural.

En el año 2010 se incorpora para uso de la Dirección de Educación y la Escuela de Cerámica una vivienda lindera alquilada con frente sobre calle General Pico y se abre una comunicación con el interior del edificio.

En 2014, con la frecuencia 94.7 mhz, comienza a funcionar la Radio Municipal y se habilita el espacio INCAA, actual CINE.AR (Recopilación de Mónica Graciela Luchese y María Rosa Di Liscia para el Archivo Histórico “Hilda Paris”).

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