Confirman condena

La pena impuesta es de 7 años, pero el condenado por violación Pedro Bauducco permanece actualmente con prisión domiciliaria. Se espera que la Fiscalía pida que sea trasladado a una celda de una cárcel común.

General Pico (Agencia) - El Tribunal de Impugnación Penal (TIP) confirmó ayer la sentencia de primera instancia contra Pedro Bauducco, condenado a 7 años de prisión por “abuso sexual con acceso carnal”, en perjuicio de una mujer con la que mantuvo una relación de amantes durante largo tiempo. Se espera ahora que la Fiscalía solicite el reexamen de medida de coerción, para que el violador abandone el cuestionado beneficio de la prisión domiciliaria para purgar su pena en una celda común.

La Sala B del TIP, integrada por los jueces Fernando Rivarola y Mario Piombi, rechazaron los cuestionamientos de las defensoras particulares Silvia Brown y Magalí Tarditi, pero tampoco hicieron lugar al pedido de elevar la pena planteado por las querellantes Alina Acebal y Leticia González. Mientras que respaldaron de manera contundente los argumentos condenatorios del Tribunal piquense integrado por los jueces Carlos Pellegrino, Florentino Rubio y Diego Ambrogetti.

La Defensa de Bauducco atacó entre otros puntos la valoración de la prueba. Y en ese sentido el TIP consideró que “el Tribunal ha sabido valorar no solo la declaración de la víctima, sino también el resto del plexo probatorio, que confluye de manera armoniosa, sin contradicción alguna en la acreditación del hecho”.

Las mismas abogadas intentaron también instalar el consentimiento de la denunciante, ante la supuesta ausencia de signos de defensa durante el ataque. En este sentido, el TIP aclaró que “la determinación del delito de abuso sexual debe ser analizada desde la perspectiva de la conducta violenta e intimidatoria del agresor y no de la conducta que pueda o no desplegar la víctima; pues lo que define y determina el delito no es la actitud de mayor o menor resistencia de la víctima, sino la actitud agresiva, violenta o amenazante del abusador”.

Pericias

El juez Rivarola fue quien argumentó el fallo al que adhirió Piombi. Y observó que en la sentencia “se advierte un pormenorizado relato de la víctima del evento sexual abusivo, que encuentra respaldo en otros elementos de prueba que han permitido al Tribunal conformar el estado de certeza necesario para el dictado de la condena”.

Citó en tal sentido la pericia psicológica de los doctores Del Pozo y Abudara, donde advierten en diez puntos del informe “la existencia de indicadores de daño psíquico y las consecuencias que en la vida de la víctima la agresión sexual provocó”. Y suma también la pericia de otra profesional (Paolucci), que entrevistó a la víctima de forma inmediata a la violación, quien “describió el miedo que la víctima tenía de formular la denuncia”.

Recordó el juez también la existencia de una fisura anal, cuyo origen no fue determinado, pero puede vincularse al hecho. Y sumó la existencia de líquido seminal de víctima y victimario en una toalla secuestrada en la cabecera de la cama del imputado.

Consentimiento

El TIP también confirmó que “estos elementos y su evaluación en conjunto permiten comprender que, más allá de la existencia de una relación intima entre ambos, la denunciante no prestó libremente su consentimiento”. Para remarcar en tal sentido que “se vio forzada y sometida en definitiva a los deseos del autor” y observó “aun cuando le hiciera conocer no solo que no quería mantener relaciones sexuales, sino específicamente que la estaba violando”.

El TIP citó un párrafo textual de la sentencia de primera instancia que define al agresor. “Las características de personalidad del imputado se condicen con el relato de la víctima en cuanto al desarrollo de los hechos, en la búsqueda de satisfacción personal, el control de la situación, la intolerancia ante la negativa y la recurrencia a la violencia a fin de conseguir el fin propuesto, sin interesarse por los sentimientos de su acompañante...”.

Y resumieron luego que “más allá de la ausencia de rastros de oposición o resistencia física a la que alude la defensa, la resolución puesta en crisis es producto de una precisa valoración de la prueba en todo su contexto”.
Finalmente, el juez Rivarola indicó que “lo que define y determina el delito no es la actitud de mayor o menor resistencia de la víctima, sino la actitud agresiva, violenta o amenazante del abusador”.

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