Condenado por abusar de su hija

La acusación estuvo a cargo de la fiscala Ana Laura Ruffini. Un hombre de 51 años sometió sexualmente a la víctima durante 13 años. Los abusos ocurrían mientras la madre de la pequeña se encontraba ausente.

General Pico (Agencia) - Un hombre de 51 años fue condenado ayer, en los tribunales de esta ciudad, a la pena de 10 años de prisión efectiva por abusar de su hija biológica. La investigación estableció que el condenado sometió sexualmente a la víctima desde los 5 años y continuó haciéndolo hasta que la chica cumplió 18. Una red social fue clave para sumar pruebas y, además, para lograr la captura de la persona por entonces imputada.

El juez de Audiencia de Juicio subrogante, Heber Pregno, condenó ayer al hombre por considerarlo autor material y penalmente responsable del delito de “abuso sexual simple agravado por el vínculo” y “abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo, en concurso real como delito continuado”. Y determinó una pena 10 años de prisión y costas.

La joven piquense denunció a su padre en agosto de 2017, cuando tenía 21 años y luego de atravesar críticas situaciones con su actual pareja que la llevaron a contar sus padecimientos y tomar la decisión de denunciar el caso. Aunque antes de acudir a la Justicia le adelantó a su padre lo que haría vía Facebook, cuando el victimario vivía en la provincia de Buenos Aires. El diálogo por la red social, donde el hombre admitió lo que había hecho, fue utilizado también como prueba del delito cometido.

Tiempo después de radicada la denuncia, el mismo Facebook posibilitó la detención del entonces sospechado. Los investigadores detectaron la publicación de hermanas de la víctima, que daban cuenta sobre la visita de su padre a General Pico, por lo que de inmediato se envió a la Policía al domicilio señalado y allí detuvieron al hombre, que permaneció en prisión preventiva hasta el juicio.

Cuando la chica denunció a su padre gran parte de su familia la rechazó y la trataron de “loca”, pero otra de sus hermanas radicada en una localidad del norte de la provincia- la respaldó y contó en el debate que ella había sufrido lo mismo.

Juicio

El juicio oral se realizó entre los días 7 y 8 del corriente mes, con la actuación unipersonal del juez Pregno, la fiscala Ana Laura Ruffini y como defensor del acusado, el abogado particular Luis Emilio Martín.

La prueba debatida en el juicio permitió tener por cierto que el imputado abusó de su hija biológica desde temprana edad, cuando tenía 5 años, mediante tocamientos impúdicos, y continuó haciéndolo hasta que la víctima tenía 18 años.

Los abusos se fueron acrecentando hasta llegar al acceso carnal, a partir de los 12 años. Según quedó demostrado en el debate, el padre abusaba de su hija en ausencia de su madre.

En el fallo, Pregno destacó que “la prueba de cargo más directa la constituye, como suele suceder en estos casos intramuros donde el victimario suele aprovechar momentos de soledad, faltos de testigos, la declaración de la propia víctima. La inmediatez que brinda una audiencia permite al sentenciante visualizar y contactarse con las expresiones y sentimientos de aquella”, remarcó el magistrado.

En el momento de merituar la pena, Pregno tuvo en cuenta como circunstancias atenuantes “la condición sociocultural del imputado, su nivel de instrucción, la carencia de antecedentes penales y su edad”, mientras que como circunstancias agravantes observó “la pluralidad de hechos que componen el delito denunciado, la repetición en el tiempo de los mismos, el uso de amenazas y la particular indefensión de la víctima”.

También puso en valor “la temprana edad en la que comenzaron los abusos y la temprana edad en la que inició sexualmente a su hija, todo lo cual implica una mayor lesión para la víctima que debió soportar durante años el sometimiento sexual de su progenitor con el trauma que ello implica”.

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