Entre Pocillos: Sangre, balas y pebetes

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Beto Desuque: - Buenas, buenas, bueeeenaaasss... ¿qué tal, qué tal, qué tal? ¿Cómo anda la cosa por acá? ¡Salud a la barra y que les garúe finito!
Mesero: - Hoooola, Betito querido... ¿cómo estás? Te estaba esperando... y ojalá que nos garúe finito, la verdad. Esperemos que ese alivio que anuncian con el clima sea real.

Beto Desuque: - Ponele. Y también espero que sea cierto. Porque el único alivio que se anuncia es con el clima, ¿no? Con el resto de las cosas la mano viene dura.
Mesero: - Te diría que los tiempos de Tierno a full quedaron chiquitos, ¿no?

Beto Desuque: - Sí. Al final, un blando, el Tierno este.
Mesero: - Je.

Beto Desuque: - Aunque viste como son los duros.
Mesero: - ¿Cómo?

Beto Desuque: - Los duros y las duras. Viste que en medio de tanta supuesta guerra entre el Gobierno Provincial y el Gobierno Nacional, Tierno y Patricia se las rebuscan para tener sus acuerdos.
Mesero: - Son como una pareja que desafía al entorno.

Beto Desuque: - Ponele. Sí. Suena muy romántico. Pero después del bailecito de Tierno en la luna de miel, no creo que la Pato pretenda una exhibición similar...
Mesero: - Políticamente, te digo.

Beto Desuque: - Ah, sí. La luna de miel ya la tuvieron, en realidad. Y después se rompió con los huevos de Prina.
Mesero: - ¿Cómo?

Beto Desuque: - Que estaba todo bien entre Juan Carlos y la Pato, o La Piba como le decían antes a la Bullrich, hasta que apareció el caso en el que Prina le tiró huevos a la comitiva presidencial y ahí medio que confrontaron.
Mesero: - Ah, cierto. Pero ahora todo bien.

Beto Desuque: - Más vale. Después de todo son parte de la misma doctrina. Así que le pusieron la firma enseguida a ese asunto de que donde vean un extranjero que comete un delito lo mandan a su país.
Mesero: - Claro. Porque argentinos delincuentes no hay.

Beto Desuque: - Y los que hay la pasan peor. Porque parece que ya está habilitada la pena de muerte con balazo por la espalda.
Mesero: - ...

Beto Desuque: - Vos me mirás así, pero es más o menos lo que el Gobierno Nacional está propiciando con tanto abrazo a policías de gatillo fácil, defensa en la Justicia, declaraciones...
Mesero: - Yo digo que eso se está volviendo peligroso, che. Se les está yendo la mano.

Beto Desuque: - ¿¡Y qué te parece?! Aunque escucharás a los que dicen: “Y bueno... por algo será... si no hacés nada malo no te pasa nada”.
Mesero: - Escucho, claro que escucho. Y no son pocos.

Beto Desuque: - Más vale que no son pocos. Preguntale a Durán Barba, sino... sabe que viene por ahí la mano y entonces fijan ese tema en la agenda, para que se hable poco de los tarifazos, la caída del sueldo, el fracaso contra la inflación...
Mesero: - ¿Igual vos creés que hay espacio como para que siga habiendo esa violencia de parte de la Policía?

Beto Desuque: - Eso nunca se sabe. Dependerá de otras cosas también. Y de a quién maten. Santiago Maldonado era un jipi, Rafael Nahuel un mapuche, el pibe que mató Chocobar un chorrito, el otro pibe que mató el grupo Halcón otro chorrito... y así...
Mesero: - Claro. Hay delincuentes y delincuentes.

Beto Desuque: - Desde ya. Uno no se imagina que le peguen un balazo por la espalda a Baraldini, ¿no? Ni a Yorio...
Mesero: - ¿Son los milicos de la Subzona?

Beto Desuque: - Claro. Baraldini era el jefe policial. Es delincuente y estuvo prófugo. Pero nunca le dieron un balazo por la espalda. Ahora tiene prisión domiciliaria, está como Pancho por su casa. Va al juicio nuevo casi como si fuera una ocupación veraniega.
Mesero: - Qué lo parió.

Beto Desuque: - Y Yorio está mejor todavía: tiene libertad condicional.
Mesero: - Hace la suya.

Beto Desuque: - Tal cual. A lo mejor se lo merece porque ya bastante laburo tuvo de joven...
Mesero: - ...

Beto Desuque: - No me mirés así. El otro día contó en el juicio que era el “che, pibe” de Baraldini...
Mesero: - Lo tenía para hacer los mandados.

Beto Desuque: - Ponele. Era una época en la que no había “deliveries”... lo que no me quiero imaginar es la clase de mandados que le tocaban.
Mesero: - Ugh.

Beto Desuque: - Igual, era un pibe al que le iba bien, ponele... no como a los pibes que agarran ahora Chocobar y compañía... ni como a los pibes que agarraban ellos mismos...
Mesero: - Hay pibes y pibes.

Beto Desuque: - Como hay polis y polis, se supone.
Mesero: - Ah, claro. ¿Por qué decís?

Beto Desuque: - No, te aclaro. Porque también se que justo esta semana se dio el juicio por la sedición del año 2013.
Mesero: - Ah, sí. Más o menos seguí el tema por El Diario.

Beto Desuque: - Sí. Si los escuchás a los polis en el banquillo son más o menos inocentes como Baraldini y Yorio: carmelitas descalzas, casi.
Mesero: - Je.

Beto Desuque: - Lo único que hacían es un reclamo salarial. Justo coincidió que fue una movida en todo el país. Justo coincidió que se cumplían 30 años de democracia. Justo coincidió que no le podían ver ni en figuritas a la presidenta de entonces...
Mesero: - Un montón de casualidades.

Beto Desuque: - ¡Y nosotros que pensamos que no existen! Je. Y justo coincidió que el vocero, o el cabecilla, era Julián Giménez, mirá que justo...
Mesero: - No lo conozco.

Beto Desuque: - Policía, obvio. Ya lo echaron por otro lío que tuvo. Antes era del PJ de la vieja guardia, estaba entre marinistas y vernistas. Pero se pasó al PRO. Ahora es puntero macrista.
Mesero: - Salto de vereda.

Beto Desuque: - Cambio de bando. O de banda, diría un amigo. Hizo de patovica la otra vez, cuando vino Macri, el día de los huevazos.
Mesero: - Ajá.

Beto Desuque: - Igual es raro que ande tan bien con los del PRO, ¿no? Digo... es tan dado a los reclamos salariales y sin embargo se mezcla con estos que han achicado todos los sueldos, jeje... A no ser que esté cobrando muy bien como “che, pibe”...

(El popularísimo vecino santarroseño, dialogando con su mozo predilecto, en el bar-restaurante de la calle Pellegrini, donde disfruta de la charla futbolera, politiquera y costumbrista)

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