No hubo acuerdo y Macri advirtió que “la ANSES no aguanta más”

 

El presidente dijo ante los gobernadores que “hay que ordenar las cuentitas”. Después de hacer chistes sobre fútbol, comentó que “no podemos seguir endeudándonos para sostener el gasto corriente”, que es exactamente lo que está haciendo su gobierno.

El encuentro entre los gobernadores y el presidente Mauricio Macri y sus funcionarios estuvo lejos de llegar a un acuerdo. Por eso el gobierno nacional presentó en solitario el resultado de esa reunión como el pase a “un cuarto intermedio”. Si bien ambas partes avanzaron en las conversaciones, la foto ansiada por el oficialismo -el anuncio conjunto de un arreglo- estuvo más bien lejano.

Durante esa cumbre, Macri les advirtió a los gobernadores que "la Anses no da para más" y que por eso necesita que le voten la reforma del cálculo jubilatorio para reducir el déficit fiscal. Ese es el nudo de la negociación con las provincias y le representaría al Estado un “ahorro” de 110 mil millones de pesos.

El pampeano Carlos Verna mantiene silencio desde que se hicieron los anuncios a nivel nacional. En el encuentro del jueves estuvo cerca del presidente, pero no estuvo entre los que tomaron la voz cantante.

La idea del macrismo es atar la actualización a la evolución de la inflación y no en base a la fórmula actual que combina distintos índices. Una modificación que en los hechos es una rebaja de las jubilaciones en torno al diez por ciento.

Según contó el portal La Política On Line, el presidente llegó tarde a la reunión con los representantes de las 24 provincias y entró al salón Eva Perón haciendo chistes de fútbol para aliviar la tensión que habían generado los tributos al vino, la cerveza y la pelea por el Fondo del Conurbano, tres puntos en los que el Gobierno nacional terminó cediendo.

Entre varios de los presentes -relata LPO- quedó la sensación de que esos tributos fueron un señuelo para que una vez resignados, los gobernadores tengan un triunfo para mostrrar que les permita votar la reforma jubilatoria.

Después Macri dio un discurso sobre la situación actual. "No podemos seguir endeudándonos para sostener el gasto corriente, ya sabemos cómo termina eso", advirtió Macri a los gobernadores. Pero enseguida agregó: "Tampoco voy a emitir, porque eso es más inflación y pobreza". "Hay que ordenar las cuentitas", completó.

Déficit y ajuste

El jefe de Estado les pidió a los gobernadores lo mismo que les había reclamado la semana pasada: que bajen el déficit y ajusten las cuentas. En el Gobierno calculan que las provincias suman un déficit del 0,5 por ciento del PBI, que se suma al nacional.

Macri explicó que el corazón del ajuste pasa por aprobar la reforma para reemplazar la fórmula implementada en el kirchnerismo para calcular los reajustes de la jubilación y atarla a la inflación, al igual que los montos de las asignaciones familiares y los planes sociales.

En el gobierno buscan alternativas para reducir los gastos de ANSES y tras transferir el plan Procrear a Interior, ahora pasarán el Plan Progresar al Ministerio de Educación.

El nivel de déficit de la Anses es uno de los secretos mejor guardados del Estado. Sin cambios, en 2018 el déficit treparía a un punto del PBI. Otros sectores afirman que el déficit del organismo previsional ya ronda 1,5 puntos del PBI.

Lejos de mejorar la situación -recuerda LPO- el macrismo hizo aumentar un punto el déficit con la reparación histórica jubilatoria del año pasado y la extensión de la AUH a unas 800 mil personas, una creación del vicejefe de Gabinete, Mario Quintana.

Desde marzo de este año el Gobierno incumple su obligación de informar las inversiones y situación del Fondo de Garantía Social (FGS), que supuestamente ya supera los u$s 60 mil millones de dólares y es la caja de la Anses para financiar las jubilaciones de manera intergeneracional. Se sospecha que se demora la información porque la Secretaría de Finanzas usa esos fondos para tapar urgencias fiscales de la administración central.

Algunos cruces

Luego de Macri habló Rogelio Frigerio, que hizo una exposición política. El turno siguiente fue para Nicolás Dujovne, que dio una charla técnica. El primero en hablar por el lado de los gobernadores fue el riojano Sergio Casas, que se quejó de que su provincia perderá 2 puntos de aportes nacionales en el próximo Presupuesto.

El ministro del Interior Rogelio Frigerio lo interrumpió y le sugirió hablar de eso en un encuentro bilateral. "La reunión de hoy es para tratar temas generales", le dijo.

Después de Casas, la catamarqueña Lucía Corpacci intentó hablar del Fondo Federal Educativo y Frigerio también le tuvo que decir que no era el momento para plantear ese tema.

Tras Corpacci fue el turno de la fueguina Rosana Bertone, la gobernadora es de las que resiste con mayor fuerza la reforma tributaria y la semana pasada advirtió que la eliminación de impuestos internos para la importación de televisores, monitores y celulares implicaría la "disolución territorial de la provincia" de Tierra del Fuego.

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