Baraldini: "Estoy orgulloso de ellos, la policía vigilaba y cuidaba a los pampeanos"

El ex jefe de la Policía de achacó a las víctimas en La Pampa que no denunciaran ante un juez los secuestros, torturas y vejámenes, en pleno imperio de la dictadura. Este jueves el tribunal rechazó el pedido de nulidad del juicio y él declaró en indagatoria.

El exjefe de la Policía durante la dictadura en La Pampa, Luis Enrique Baraldini, intentó despegarse de las imputaciones que pesan sobre sus espaldas en su declaración indagatoria en el juicio de la Subzona 14 II, durante la cual vociferó que "ningún detenido, absolutamente, hizo una denuncia ante un juez" durante los cuatro años que fue jefe de la Policía durante la última dictadura militar en la provincia.

Acusado de 214 casos de secuestro, torturas, asociacion ilícita y genocido, Baraldini reivindicó a sus compañeros de causa: "La policía vigilaba y cuidaba a los pampeanos, estoy orgulloso de ellos".

sub zona

Baraldini declaró durante más de una hora custodiado por dos penitenciarios que lo protegieron del público, como si hiciera falta, con dos escudos. Durante su declaración indagatoria, no aceptó preguntas de los jueces, ni de fiscales y querellantes. En primer lugar, insistió en asegurar que no estaba escondido y que fue “ilegal” su captura en vísperas de la navidad de 2001, en Bolivia, donde estaba prófugo. El presidente del TOF, Marcos Aguerrido, tuvo que reprenderlo para que no se extienda con los pormenores de esa detención para que utilice la indagatoria para responder por los hechos de los cuales está acusado.

Entonces, recordó que fue designado el 24 de marzo como jefe de Policía, cuando era mayor del ejército, “una misión muy difícil” porque “no conocía la institución policial”. “Pedí asesoramiento a los oficiales de policía y pasé acumplila”, explicó.

Intentó despegarse del plan represivo que comandó la Subzona 14, a cargo dell militar Favio Iriart a partir de aquel momento, con su pase a la policía. "No dependía orgánicamente de la Subzona 14. Ya no pertenecía a la Subzona ni tenía como jefe a su jefe. El jefe mío era el gobernador de la provincia a través del ministro de Gobierno, que en un primer momento era el coronel D'Amico, hasta que le dieron el pase y murió acribillado en Buenos Aires por la subversión cuando llevaba a su hija a la escuela”, dijo.

“Es una mentira que La Pampa era un lugar de descanso. No fue así. Tuve mucho apoyo del Ministerio de Obras Públicos para establecer un cordón de seguridad y disuasivo en los límites de la provincia, se inauguraron los puestos camineros. Yo no quería, en virtud de la guerra revolucionaria que se desarrollaba en otras provincias, que ingresara un grupo subversivo a nuestra provincia. Era mi obligación impedir que ingresaran grupos con intenciones delictivas”, explicó.

Dijo que encontró una fuerza con necesidades materiales y que las planteó en Casa de Gobierno. “El gobernador me hizo llamar a un contador, ya me voy a acordar el nombre... creo que después fue gobernador. Entendió los problemas que tenía la Policía, y en una exposición brillante, me dijo que el gobierno me iba a dar una ayuda en tres fases”, afirmó.

Luego detalló que efectivamente la policía recibió en tres etapas 18 chevis nuevas, 16 camionetas chevrolet, 10 Ford Falcon y 6 ambulancias. “Con esa ayuda pude encarar el trabajo”, se ufanó.

A esa altura, el juez Aguerrido debió reprenderlo por segunda vez para que ajuste su declaración a responder por las víctimas y las acusaciones.

“En los cuatro años de Jefe, nadie, ningún detenido, absolutamente, hizo una denuncia ante un juez. Y el Superior Tribunal y los jueces fucnionaban”, dijo, suelto de cuerpo. Reconoció que había detenidos en la comisaría, bajo la Subzona 14, pero alegó que desonocía “cuánto tiempo” estaban allí.
“Nunca nadie absolutamente hizo una denuncia”, insistió.

“Pasaron los años y ahí surgió gente que dijo que había sufrido apremios”, rememoró, respecto a la época de la recuperación de la democracia.

“Yo tenía todas las seguridades para que eso no ocurra. Había médicos que revisaban diariamente a los detenidos, hay planillas diarias que me llegaban. Nunca nadie me dijo tengo una cicatriz que me hizo un agente o alguien de la policía.Y yo recorría, y recorría bastante, y la policía vigilaba y cuidaba a los pampeanos. Ellos se ponían los borceguíes y arriesgaban la vida por los pampeanos. Yo me sentía reconfortado por eso. Estoy orgulloso de ellos”, enfatizó.

“Yo tenía una obligación moral con todos los pampeanos”, afirmó, y recordó que tuvo un hijo en suelo pampeano y su suegro era de esta provincia.

Después mencionó que sus cuatro años al frente de la Policía de La Pampa fue reconocido por una editorial en el diario La Arena, que resaltó las gestiones positivas de su gestión.

“Estoy satisfecho de la labor desarrollada. Normalmente eran dos años como jefe de policía y a mi me dejaron cuatro y luego me fui a Bolivia”, completó.

El abogado defensor Pedro Mercado le hizo dos preguntas:

- ¿Hubo algún muerto en La Pampa?

- No, no hubo ni un desaparecido, ni un atentado explosivo, ni un contrabando de bebés como había en otras porvincias. La Pampa era una provincia tranquila.

- ¿Hubo algún centro de detención clandestino?
- No, no hubo ningún centro. absolutamente no.

sub zona1

 

Uno más en libertad

De los quince imputados en el juicio solo hay dos presos en la cárcel, el exjefe de la Policía, Luis Baraldini (le otorgaron la prisión domiciliaria pero esa medida está apelada) y el expolicía Carlos Roberto Reinhart (ya pidió salidas transitorias). El resto de los codnenados en el primer juicio ya tiene libertada condicional. El expolicía Néstor Cenizo contó este jueves que fue el último liberado: el 29 de octubre del año pasado obtuvo la libertad condicional y se radicó en Macachín, donde trabaja en el área administrativa de una constructora. Hasta ahora no se había informado oficialmente de su liberación.

El resto de los acusados por primera vez en los juicios por delitos duante la dictadura llegó al juicio en libertad. Estuvieron detenidos, procesados, pero fueron excarcelados. Y el tribunal rechazó el pedido de prisión preventiva que hizo la fiscalía la semana anterir a comenzar el debate oral.

En silencio por ahora

Solo Baraldini aceptó declarar en indagatoria este jueves. El resto de los imputados dijo que por consejo de los abogados defensores lo hará más adelante. Al ex policía Roberto Oscar Fiorucci no lo consultaron porque no estuvo en la audiencia. Está autorizado a faltar porque está con gripe, según se informó.

Nulidad rechazada

El Tribuanl Oral Federal rechazó este jueves la nulidad del juicio que había pedido el día anterior el exjefe de la Policía durante la dictadura en La Pampa, Luis Enrique Baraldini.
Los jueces descartaron el planteo de que había sido detenido "ilegalmente" en Bolivia, cuando fue capturado en vísperas de navidad del 2011, luego de mantenerse prófugo de la justicia durante varios años. También rechazaron la pretensión de dejar de lado los casos de víctimas que fueron secuestradas durante 1975 y antes del golpe de estado de 1976, algo que pretendía el acusado con el pretexto de que los represores actuaron bajo el amparo de una orden constitucional de aniquilar la subveersión emanada del gobierno de Isabel Perón.

El juicio

El juicio de la Subzona 14 II, que comenzó hace dos semanas y lleva adelante el Tribunal Oral Federal de Santa Rosa, se reanudó este miércoles con la lectura de la acusación preliminar de las querellas sobre los quince imputados (dos exmilitres y trece policías). La fiscalía había acusado por los delitos de asociación ilícita, detenciones ilegales, tormentos y genocidio. El abogado Franco Catalani (patrocinante de la UNLPam y de Juan Carlos Pumilla, Élida Rodríguez Jara de Perna, Rafael Guardia, Guillermo Quartucci y Graciela Bertón, y apoderado del Partido Comunista y el Movimiento Popular Pampeano de Derechos Humanos) pronunció su acusación y consideró que hubo secuestros agravados (en lugar de detenciones ilegales) y sumó el delito de violación de domicilio y abuso deshonesto en algunos casos. El abogado Juan Resia (patrocinante de Raquel Barabaschi) se remitió a adherir a la acusación del fiscal.

El juicio sigue este jueves. Luego de que se resuelva el pediddo de anulación, el paso siguiente es dar la posibilidad a los imputados de hablar en declaración indagatoria. Además de Baraldini, habría entre cuatro y cinco represores con intenciones de hacer manifestaciones. Recién después se iniciará la nutrida ronda de testigos, en la que se prevé la declaración de más de 200 personas. De todos modos, Guillermo Quartucci -víctima, querellante y testigo- pidió adelantar su declaración para esta jornada porque debe regresar a México, donde reside. Los jueces deben decidir si lo permiten.

En el primer juicio, de 2010, el debate se realizó entre agosto y noviembre. Hubo condenas entre 8 y 20 años para el militar Néstor Omar Greppi y los policías pampeanos Roberto Fiorucci, Athos Reta, Omar Aguilera, Oscar Yorio, Néstor Bonifacio Cenizo, Carlos Reinhart y Hugo Marenchino. También fue condenado Roberto Constantino, quien falleció. Hubo 28 víctimas.