Para Mendoza, “La Pampa se sentó cómodamente a esperar”

El plazo para acordar el caudal mínimo del Atuel vence este miércoles 14. Los funcionarios mendocinos se atreven a reprochar “intolerancia” a los pampeanos.

En Mendoza dicen que los funcionarios pampeanos se “sentaron cómodamente a esperar” que concluya este miércoles el plazo que otorgó la Corte Suprema a ambas provincias para acordar el caudal mínimo del Atuel que debe correr en territorio pampeano. Hasta se atrevieron a reprochar “intolerancia” a los representantes pampeanos que en el Comité Interprovincial del Atuel Inferior (CIAI) rechazaron la pretensión de conformar a La Pampa con un cuadal de 1,3 metros por segundo.

En realidad, la provincia considera que el caudal necesario para reactivar el ecosistema del desertificado cauce del oeste pampeano, debe ser de 4,5 m/s. De cara al plazo para el acuerdo que expira, el superintendente General de Irrigación, Sergio Marinelli, miembro del CIAI, sostuvo que “Mendoza hizo lo imposible por cumplir cabalmente lo que pidió la Corte pero la intransigencia de La Pampa imposibilita llegar a un acuerdo”.

“Quedó claro que en Mendoza usamos el agua de pleno derecho, hasta que acordemos o se expida la Corte. Nuestra provincia ha cumplido con plazos requeridos por la Corte y desde el 1° de diciembre nuestros mejores ingenieros, en un trabajo interdisciplinario con otros colaboradores locales, nacionales y de la vecina provincia, han delineado un plan estratégico-científico de significativa rigurosidad”, insistió en declaraciones en San Rafael.

El funcionario azuzó a los sanrafaelinos: les dijo que La Pampa rechazó una planificación de parte de Mendoza para no dejar sin agua a los regantes del sur mendocino y que prevé las medidas para afrontar el octavo año de emergencia hídrica.

Por su parte, el secretario de Gestión Hídrica de Irrigación, Fernando Gomensoro, atribuyó la falta de acuerdo a una discrepancia de interpretación. “El caudal apto de unos 1,3 m/s permanente y con un nivel de conductividad que no sobrepase los 6.000 microsiemens por centímetro, es un caudal mínimo inicial. Luego se monitorean los ecosistemas, si se recomponen como ordenó la Corte. Después, si es necesario, se ajusta el caudal”, aseguró.

Reprochó a la provincia una supuesta demora en la respuesta: “Se demoró seis horas más de lo estipulado. Debía responder el miércoles 5 de febrero, y a las 15, y lo hizo a la noche, por lo que nos privaron de realizar un análisis de la respuesta en la tarde del miércoles, como correspondía. Recién pudimos ver la respuesta el jueves a la mañana y esa contestación evidenciaba que no habían logrado interpretar lo que habíamos propuesto. Que lo hicieron de manera equivocada”.

“Es más, finalmente pudimos observar que entraban en cuestionamientos a ciertos aspectos de nuestra propuesta sin una base científica, sin fundamento. Hicieron una serie de observaciones que no invalidan en nada la propuesta. Lo que explicamos en esta última reunión coincide con lo que les hemos explicado ya varias veces con gráficos, con pruebas, así que evidentemente falta algo que no terminan de comprender”, alegó.

“En todo este tiempo La Pampa no se ha movido un milímetro de lo que pidió inicialmente. No ha habido una postura conciliatoria en toda la negociación, desde diciembre hasta ahora. Cuando nosotros pedimos más detalle de su pedido, nos contestaron que todo estaba en el informe escrito y nada más. Mendoza propuso un proyecto con bases científicas y se fue adaptando, pero no resultó. La Pampa se ha sentado cómodamente a esperar el 14 de febrero a las 23.59 horas”, concluyó.

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