Jorge se sintió "extorsionado" por los policías sediciosos

Se hizo este viernes otra jornada del juicio oral y público por los hechos de diciembre del año 2013. Prestó testimonio Oscar Mario Jorge: dijo que la población quedó indefensa.

El exgobernador Oscar Mario Jorge declaró que se sintió “extorsionado” por los cabecillas de la sedición policial de diciembre de 2013 y advirtió que la población quedó indefensa. Aseguró que otorgó por decreto un aumento salarial a la policía para “evitar males mayores” y “condicionado” por los riesgos para la seguridad de la población. “Sentíamos la extorsión”, aclaró.

El exgobernador declaró este viernes en el juicio oral que se lleva adelante en la Ciudad Judicial a 14 policías acusados del delito de sedición por el autoacuartelamiento de aquel momento. Una vez que la protesta policial tomó la Jefatura de Policía la noche del miércoles 11, Jorge se instaló en la Casa de Gobierno para seguir el conflicto. Autorizó al ministro de Gobierno y Seguridad Leonardo Villalva a asistir a la Jefatura en la madrugada del 12. Durante esa jornada pidió el envío de tropas de Gendarmería para las tareas de seguridad que se resintieron hasta que se levantó la protesta, pasada la medianoche.

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‘Fueron momentos difíciles. Una cosa es ser gobernador y otra ciudadano común. Fueron momentos difíciles, se actuó muy rápidamente. Presentaron un petitorio a las 9 de la noche, llamamos a Capitanich a la mañana, logramos la presencia de Gendarmería en horas. Se trabajó toda la noche en una propuesta salarial y con la presencia de la Prefectura y los gendarmes se reestableció la seguridad, que era el objetivo principal‘, le dijo a la prensa antes de declarar.

Cuando se le preguntó si en ese lapso de tiempo la sociedad quedó indefensa, no dudó: ‘Sí, por supuesto. Había policías que trabajaron en la seguridad pero sin la totalidad de los efectivos todo dependía de lo que podía ocurrir en un caso de estos‘. “Llamé al 101 y no atendían, hicimos una conexión y la cortaron‘, confirmó. También aclaró que desde su óptica ‘la Policía es honesta, gran policía. Lo que pasó me sorprendió. Es excelente‘. El debate proseguirá el miércoles 14 de febrero.

‘Una extorsión‘

En su testimonio, Jorge declaró que “el país estaba inmerso de un problema generalizado” con acuartelamientos y saqueos, con protestas en la mayoría de las provincias y 18 muertos y heridos. Dijo que desde el lunes 9 había temor en la provincia y por eso convocó el martes a una conferencia para manifestar los beneficios de la policía y un llamamiento al diálogo. Esa noche en Stieben y Pilcomayo se evitó un saqueo en el supermercado La Anónima.

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El miércoles a las 21 hubo una protesta en la plaza y se presentó el petitorio de doce puntos, recordó, entre ellos el reclamo salarial. “A partir de ahí tomaron la Jefatura. Nos llaman y estuvimos reunidos toda esa noche. El ministro de Gobierno (Leonardo Villalva) dijo de ir a conversar. Discutimos mucho si iba o no iba. Por principio, no se dialoga si no bajan la medida de fuerza. En este caso era la policía, distinto a los gremios, y fue a la jefatura a conversar con ellos‘, precisó.

‘Fueron y conversaron, volvió, nos preocupaba cubrir la seguridad de la gente, por eso decidimos llamar y pedir el apoyo de Gendarmería y Prefectura y rápidamente llegaron 700 efectivos para cubrir la seguridad de la ciudad, no para ir a jefatura y pelear con otra fuerza”, describió.

“Esto trajo tranquilidad a la población y el jueves en la noche hicimos una propuesta salarial importante y también solucionamos el atraso en el pago de adicionales y el compromiso de no hacer una cuestión administrativa por lo que había sucedido, sí la justicia porque es otro poder y no podíamos acordar esa concesión”, explicó.

“En 27 horas se solucionó sin los problemas que hubo en otras provincias”, sintetizó. “Había un clima que no era conveniente, había comerciantes que dijeron que se iban a encerrar con sus cosas y un arma”, rememoró.

-¿Firmó el decreto libremente o no? le preguntó el fiscal Guillermo Sancho.
-A la altura de la firma del decreto sí. Antes había preocupación, había una concurrencia entre las tomas y los saqueos. Era una situación difícil. Yo creía que no iba a suceder, en ocho años nuestro gobierno había tenido mucha consideración hacia la seguridad. Ya habíamos estudiado ese aumento y se decidió dar para no generar más conflicto. La aceptaron a la medianoche y se terminó todo.

-En una conferencia de prensa habló de extorsión.
-Sí, la palabra extorsión no está hecha con un sentido jurídico, es normal y corriente. Claro que sentíamos la extorsión en el sentido de estar gran parte de la policía acuartelada y con el temor de que pasara algo con nuestra gente. Si había saqueos o robos nos íbamos a ver en situaciones difíciles. Los comerciantes hablaban de armarse para defender sus negocios. Había una sicósis.
Me sorprendió porque nosotros siempre decíamos que no había límites para lo que necesitaba la policía. Y todos los años discutíamos el aumento en función de la inflación. Discutíamos con 17 gremios y los trasladábamos a la policía.

-¿Lo que mencionó como extorsión lo hizo tomar una decisión que no hubiera tomado o fue solo un condicionante? -preguntó el defensor Martín Ongaro.
-Me condicionó la falta de seguridad en la sociedad y la preocupación porque no se produjeran hechos como en otras provincias. Lo hicimos para evitar males mayores. Lo hicimos en función de la gente y de solucionarlo rápidamente.

-¿Tenía legitimidad el pedido?
-Todos queremos ganar más. Pero había peticiones que me confunden, como relevar jefes y subjefe, no cumplir una ley, o que le dieran un cupo específico de viviendas para los policías.

Se presentó un acusado

Se presentó este viernes uno de los imputados que había sido declarado en rebeldía, Silvio Norberto Rojas. Está acusado de sedición y de coacción y daño por haber participado del episodio en el cual rompieron junto a Pablo Montes (actualmente prófugo) un candado en Vialidad Provincial y cargaron combustible por la fuerza en un patrullero. El abogado defensor Boris Vlasich sostuvo que solo hubo un intercambio de palabras, no rompió el candado y no cargó nafta intimidando. Rojas está retirado como sargento primero. Este viernes prefirió no declarar en indagatoria.

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El resto de los acusados son Julián Giménez, Luis Horacio Bruno, Fernando Rolhaiser, Diego Hernán López, Carlos Daniel Gatica, Daniel Narciso López, Carlos Aníbal Mendibe, Marcelo Cisneros, Roberto Germán Mora, Jeremías Martín Salvatierra y los retirados José Luis Furriol y Rodrigo Wiggenhauser.

La policía Susana Rosané presentó un certificado médico y no se presentó a declarar. La citarán otro día. Ella fue intermediaria entre los policías que se manifestaban y los funcionarios durante la madrugada del 11.

"Sentíamos temor”

Por su parte, también declaró el ex funcionario de la cartera de Gobierno, Kevin Christensen, quien acompañó Villalva a las 2 de la madrugada cuando fue a negociar a Jefatura. Antes había recibido el petitorio en Casa de Gobierno.

policias sediciosos juicio Kevin Christensen

Recordó que estacionaron en Alem, a 60 metros de Jefatura, donde había 300 personas. “Era muy confuso, mucho griterío, no había un interlocutor con quién hablar. Avanzábamos y retrocedíamos, no podíamos decidir si entrábamos o no en Jefatura. Quisimos hablar en la Federal. La situación era bastante tensa y no se podía conversar”, describió.

“El ingreso fue bastante tenso, en una situación confusa, con gente alrededor que gritaba distintas cosas, un clima tenso, de mucho nerviosismo. Cierto temor sentíamos”, confió.

“Se decide entrar y nos dicen que podemos entrar tres. Entramos (el subsecretario de Seguridad, Ricardo) Torres, Villalva y yo. Estábamos rodeados, entramos por Escalante, por un pasillo donde había grupitos de personas, le decían ‘fijese qué va a hacer”, que había que arreglar, en esos términos. Vi una escopeta apoyada contra la pared”, siguió.

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Dijo que llegaron a una oficina pequeña y había seis policías. Recordó a Mendibe, Bruno, Giménez y tres personas más grandes que no reconoció. “Alguien puso una cámara para grabar lo que se charlaba, nos negamos, no correspondía. Se quitó la batería de la cámara”, puntualizó.

Contó que discutieron el petitorio, que contenía algunos puntos a los que no podían responder, como el cambio de la ley policial. ‘La intención era trasladar las cuestiones factibles. Se redujeron los doce puntos a cuatro o cinco. Eso debe haber sido lo que conversó el ministro con el gobernador‘, explicó. ‘No nos agredieron físicamente ni nos insultaron. Pero era un clima hostil, tenso‘, insistió.

El contacto de Villalva

Otro que declaró que el policía retriado Félix Garrido. Dijo que participó de la marcha del 11 de diciembre desde la plaza a Casa de Gobierno. En la toma de la Jefatura se quedó en la calle. “Muy pacífico, parecía un pic nic más que otra cosa”, describió.

policias sediciosos juicio felix garrido

Reveló que un periodista lo contactó para dialogar con Villalba por teléfono. Y que propició la comunicación con los manifestantes que derivó en la reunión con los cabecillas del acuartelamiento, esa madrugada. Aseguró que él le dio “garantías” al funcionario de que no iba a sucederle nada y consideró “pacífico” el arribo al lugar. Negó terminantemente haber participado de la reunión que se hizo en Jefatura como, lamentó, se publicó en algunos medios.

 

Nafta, por la fuerza

Varios de los testigos relataron este viernes el episodio de la rotura de un candado del portón de Vialidad Nacional y la carga por la fuerza de nafta que hicieron en un patrullero dos de los policías imputados, partícipes del acuartelamiento, Silvio Rojas y el prófugo Pablo Montes.

En primer lugar, Juan Domingo Jacob, que era presonal de seguridad en el lugar, detalló que la tarde del 12 el playero Franco López le avisó que iban a tomar el lugar. Cerró el portón de ingreso y el de salida, pero llegó un patrullero y Montes rompió un candado con un fierro.

policias sediciosos juicio Juan Domingo Jacob

“Le dijo al playero que necesitaba cargar combustible y este le contestó que los vales estaban fuera de circulación. Pero Montes cargó combustible por cuenta de él. ‘Con vos todo bien’, me dijo. Y yo le contesté que las cámaras lo habían filmado”, relató.

Por su parte, el playero Franco López declaró y ratificó la rotura del candado y que lo intimidaron. “Estaba muy alterado, tenía un arma y el fierro”, describió a Montes. “Efectuó la carga y me dio los vales”, señaló.

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Además, el oficial Danilo Giménez contó que había sido comisionado en Vialidad con la misión de que los sublevados no pudieran cargar nafta allí. Ante los jueces, reconoció a Montes y Rojas.

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Dijo antes había ido otro policía y ‘se ofuscó‘ porque no pudo cargar, lo amenazó con tomar el lugar y se fue. Entonces dio la orden de cerrar los portones y pidió refuerzos. A los quince minutos, llegó el móvil con balizas encendidas. Como no quiso abrir, rompieron el candado. ‘Le dije a Montes que no podía cargar. Estaba totalmente sacado. O me cargás por las buenas o por las malas, le dijo al playero. Como el chico estaba asustado, le dije que le cargara que después íbamos a arreglar. Cuando el chico fue, ya se estaban cargando‘, relató.

‘Les expliqué que el procedimiento era incorrecto, que no tenía sentido lo que estaban haciendo, pero Montes me dijo que iban a tomar el lugar y que no teníamos nada que hacer ahí. Montes me pidió la llave y se quería llevar mi patrullero. Rojas lo convenció de irse‘, completó.

 

La Primera, tomada

El exjefe de la Primera de Santa Rosa, Temístocles Torreani, reveló que esa repartición estuvo virtualmente tomada durante la sedición. Narró que la noche del 11 el personal policial le avisó que “no iban a salir a trabajar porque había una movilización” y entonces, con el segundo jefe y otros oficiales, salieron a patrullar para brindar seguridad con dos móviles. La noche anterior habían evitado un saqueo en La Anónima.

policias sediciosos juicio Temistocles Torreani

Torreani dijio que al día siguiente hicieron “base” en la Escuela de Policía y nunca regresó a la comisaría. Confirmó que el 101 “no operó” durante la protesta. Y que el libro de guardia recién se retomó una vez solucionado el conflicto. ‘La cadena de mando no estaba, no sé quién se hizo cargo‘, admitió.

Dijo desconocer qué hicieron durante esa jornada los agentes Montes y Rojas, que revistaban en la seccional. También si se utilizaron los patrulleros que quedaron varados en la seccional.

 

 Un testigo acusado

policias sediciosos juicio Ricardo Daniel Andalor

El policía Ricardo Daniel Andalor participó de la marcha desde la plaza a Casa de Gobierno y de la toma de Jefatura. Irrumpió junto a otros manifetanes en Comunicaciones y luego regresó a Jefatura.
Este viernes declaró como testigo y consideró que los acontecimientos se desarrollaron en “forma pacífica”. Negó que haya habido una interrupción del servicio del 101 y de las comunicaciones radioeléctricas. El fiscal Guillermo Sancho solicitó que se lo investigue por la probable comisión del delito de falso testimonio.

Por su parte, el comisario Rubén David González, entonces jefe del CECOM, dijo que la noche de la marcha tomaron esa repartición. Y que los operdores del 101 no pudieron atender más las llamadas.

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Además, el oficial Marcelo Néstor Casas, que cumplía servicios en Comunicaciones, contó que llegó la mañana siguiente de la toma a las 8 y su jefe, Pedro Vigne, le informó que las comunicaciones no funcionaban y que había que buscar un canal alternativo. “Se puso una frecuencia para que los móviles pudieran trabajar sin interferencias”, apuntó. Ese sistema comenzó a operar normalmente a partir de las 9 y, en cambio, el 101 recién pudo hacerlo al mediodía.

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"No se podía distinguir a los patrulleros”

“No se podía distinguir a los patrulleros que se habían plegado al movimiento de los demás”, afirmó el exsubjefe de la Policía, Darío Martínez, para graficar el estado caótico en el cual sumergió el acuartelamiento a la seguridad de la ciudad.

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Martínez había asumido dos días antes del acuartelamiento. “Se tomó la jefatura y el 101, con lo cual el sistema de seguridad quedó desarticulado, la gente llamaba y no se lo atendía”, precisó. “No se podía dar indicaciones a los móviles para concurrir. Estaba cortado el canal de comunicación de la ciudadanía y los móviles”, indicó.

Dijo que esperó junto al gobernador los resultados de la negociación en Jefatura y cuando el ministro Villalva regresó sin solución inmediata a la madrugada, se decidió convocar a la Gendarmería.

“La situación fue muy tensa, los vehículos que quedaron en manos del personal que se rebeló a sus mandos no patrullaban, quedaron muy pocos móviles en manos de la oficialidad”, señaló.

 

 

 

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