“El Estado tiene una deuda con las mujeres”

La agrupación Tamboras del Viento calificó al Poder Judicial de “machista” y “clasista”. Desde la agrupación feminista emitieron un duro documento en el que criticaron el rol del Poder Judicial ante los últimos femicidios ocurridos en el país, y trazaron un paralelismo con los casos de Carla Figueroa y Sofía Viale.

General Pico (Agencia) La agrupación Tamboras del Viento, de General Pico, criticó una vez más el accionar “machista” y “clasista” de la Justicia a nivel nacional y responsabilizó al Poder Judicial por muchas de las muertes de mujeres que ocurren en el país. “El Estado tiene una deuda con las mujeres, es plenamente responsable del femicidio de Mica, el de nuestra Sofía, como el de tantas otras”, afirmaron. También recordaron los casos de Carla Figueroa y Sonia Alvarado, donde consideraron que la Justicia no actuó como debió y fue incapaz de protegerlas.

“¿Y la Justicia dónde está?”, es el título de un comunicado que difundió en los medios el grupo piquense “Tamboras del Viento”, donde lamentó que “toda la Argentina llora otra muerte, hace unos días todo un pueblo despidió a Micaela García. El Estado tiene una deuda con las mujeres, es plenamente responsable del femicidio de Mica, el de nuestra Sofía, como el de tantos otros”.

“No hay presupuestos adecuados para prevenir, para capacitar a los funcionarios y magistrados. A todas luces se evidencia que sus conductas son indiferentes y que no tienen una visión preventiva. El Poder Judicial es machista, nos percibe como un objeto carente de derechos. También es clasista, porque si se es mujer y pobre mucho peor será lo que tendrá que vivir”, sostuvieron.

“El juez Carlos Rossi le otorgó la libertad condicional a Wagner el confeso asesino- a pesar de todos los informes negativos respecto de la concesión de ese beneficio. ¿La Justicia dónde está?, grita la Argentina entera, como gritamos en La Pampa cuando el juez de Ejecución de General Pico le otorgó la libertad asistida a Juan José Janssen, el mismo que había sido condenado por abusar sexualmente de su hijastra y que luego violó y mató a nuestra Sofía Viale”, recordó el movimiento feminista.

Asimismo, agregaron que “estos violadores salen como pan caliente de la cárcel. Para los funcionarios del Poder Judicial es un nombre en un escritorio; copian, pegan, firman y le dieron la libertad. Tienen serias dificultades para poder visibilizar, sensibilizarse e incorporar la protección hacia las mujeres. Además poco hacen para prevenir femicidios que suceden cada 30 horas en el país”.

“En muchísimos casos no nos dan respuestas que garanticen nuestra integridad, los jueces no pensaron en esas dos jóvenes violadas cuando condenaron a Wagner. El juez Rossi le dio la libertad y firmó la sentencia de muerte de Micaela. En nuestro pago chico no estamos exentas a estas aberraciones lamentó-. Recordamos siempre a Carla Figueroa y Sofía Viale como también el nefasto accionar del Poder Judicial y el apoyo político al juez Flores que debió ser destituido en un jury que nunca existió”, cuestionaron.

Oídos sordos

Las Tamboras afirmaron además que “las mujeres somos la mitad de la población y nos sentimos abandonadas a nuestra suerte, padecemos violencia y cuando llegamos al sistema judicial con nuestras denuncias no somos escuchadas.”

Nuevamente Tamboras usó como ejemplo un caso local para comprobar lo antes dicho. “Sabemos que muchas hicieron público el reclamo de justicia en la ciudad por General Pico-. Tal es el caso de nuestra vecina, expareja de quien fuera funcionario municipal y actual director de un colegio secundario de la ciudad -Daniel Guembe-. ¡Un ejemplo para la comunidad educativa! Ella recurrió a los medios para poner en conocimiento las vejaciones que padeció durante su matrimonio y las amenazas de muerte. Sin embargo, la causa ‘duerme’ y el agresor ni siquiera respeta la restricción de acercamiento, como tampoco lo hizo el femicida de Trenel que se llevó la vida de Sonia Alvarado en noviembre del año pasado”.

“¿Qué nos queda a las mujeres? El sabor amargo de que a los efectores de la Justicia poco les importa nuestra vida, el dolor de los funcionarios de todos los niveles del Estado que banalizan el ‘Ni una menos’ convirtiéndolo en un eslogan vacío. Nos queda exigir que dejen de matarnos, nos queda nuestra vida para no olvidarlas”, finalizó.

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