Toay: cuestionamientos a la jueza de Faltas

Carlos Herrera, un vecino de Toay, que es hachero y trabaja vendiendo leña en la avenida Perón, cuestionó severamente al Juzgado de Faltas de Toay: hace dos meses que tienen retenido su vehículo y dice que ni siquiera le permiten ejercer su defensa.

Acusa directamente a la funcionaria a cargo del organismo, María Emilia Resina, porque no le permite acceder a la resolución que le impide recuperar su Ford Falcon. “Si la jueza no quiere trabajar que se vaya... los contribuyentes no estamos para andar regalando el dinero”, se quejó el damnificado.

La situación, desde ya, perjudica a Herrera de manera notable, porque el auto es una parte fundamental para su trabajo.

De acuerdo a lo que Herrera contó a El Diario le retuvieron el vehículo de manera ilegítima. Al parecer dos efectivos policiales lo infraccionaron porque tenía una luz floja. Él les pidió ir hasta su casa, a cuatro cuadras del lugar en que le estaban labrando el acta, pero no se lo permitieron.

Ahí comenzó la historia de nunca acabar. Herrera dice que hicieron mal el acta, que aludieron a una supuesta falta de frenos que no es real y que apuntaron otras falacias en el documento. “Hay cosas que nada que ver”, se quejó.

Pero nunca logró que en el Juzgado de Faltas al menos le prestaran atención a su posición: presentó papeles, hizo el descargo, pero nunca logró que la jueza Resina lo atendiera. Cada vez que fue a consultar una empleada lo trató con cierto desinterés, lamentó. Pidió audiencia varias veces con Resina, pero nunca le respondieron.

Cuando pide que le faciliten la resolución sobre el tema, para ejercer su derecho de defensa, encuentra por toda respuesta que “tiene que pagar $3.200”, sin otros argumentos, ni sustento documental.
A todo esto, el Ford Falcon sigue retenido, el achero complicado para trabajar y con la sensación de que en el Juzgado de Faltas “lo único que les interesa es la plata, no hacer justicia, y además no quieren trabajar”.

Temas en esta nota: